Solo Para Ti;*

Solo Para Ti;*

Bienvenidos a mi lejano mundo, un mundo que he creado para agonizar por siempre en esta vida, para sufrir y morir en cada verso, para llorar en cada linea, para estremecerse en cada silaba.

Agregame y Te Agrego ;D

Agregame y Te Agrego ;D

Mil Gracias!

Mil Gracias!

Mi Amigo Sexual (Nick y Tu) Capitulo 31:

Nick aun no salía del cuarto de baño, te dirigiste a la cocina para buscar el biberón de la bebé, luego de hacer todas las llamadas te dirigiste al área de la piscina tenias ganas de bañarte con Sofía, nunca antes la habías metido en la alberca pero según el pediatra ya podía hacerlo la idea de verla por primera vez en el agua te emociono, estas eran las cosas por las que todas quieren ser madres, te pusiste el traje de baño y te sumergiste sola mientras la niñera arreglaba a Sofía.

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CHICAS NARRA NICK
Que noche tan maravillosa, me encanta saber que (tu nombre) Aun me desea, que me ama tanto como yo a ella, si hubiera una forma de poder compensarle todo lo que la he hecho sufrir, la debe pasar muy mal, el solo hecho de verla así me duele, escuche unos ruidos afuera y me asome por la ventanilla del cuarto que daba a la parte trasera, ahí estaba ella más hermosa que nunca con un hermoso traje de baño blanco que me ponía a mil, claro tengo que controlarme porque está en compañía de mi hija, me siento tan orgulloso de ella, es una bebé hermosa, gracias a dios es una niña sana, me dirigía a las escaleras ya listo para irme a la oficina cuando se me ocurrió una increíble idea, hoy es el primer día de mi hija en la piscina y no tengo porque perdérmelo seguro Joe se podrá encargar de todos los asuntos por hoy, de igual manera voy a tener el teléfono cerca, me convencí a mi mismo para bajar a estar con mi familia, ese calificativo se sentía bien, ahora tengo una familia, mi familia, antes era la familia de mis padres, ahora esta se trata de mi y la sensación me encanta, me devolví inmediatamente para ponerme el traje de baño, estoy yendo todos los días al gimnasio esperando este momento no puedo permitir que (tu nombre) me vea feo o gordo, ella es tan hermosa que no quiero darle otro motivo para dejarme, este pensamiento me estremeció ya que ya le había dado un motivo más fuerte para hacerlo y sin embargo no lo hizo, lo cual demuestra que me ama, si ella supiera lo arrepentido que estoy, baje casi de un salto las escaleras solo con la bermuda a (tu nombre) no le guste que ande sin camisa frente al servicio pero me da fastidio, además se ve muy linda cuando se molesta, me detuve un momento en la puerta sin que ella me viera para admirarla, es tan hermosa espero no arruinarle la tarde cuando me vea, aunque de algo estoy seguro después de anoche se que se muere por estar en mis brazos, me anime y cruce la puerta, me di cuenta de que su mirada delataba sorpresa, cuando se dio cuenta que la veía desvió su mirada hacia otro lado, tenía a Sofía en brazos, al parecer le gustaba mucho el agua recuero cuando metí a Nicholas (hijo) por primera vez en una piscina casi se muere, fue muy cómico
-hola- le dije un poco tímido en espera de su reacción
-hola, y eso que estas aquí todavía- estaba sorprendida de eso estoy seguro
-bueno quiero estar con mi familia y simplemente me quiero bañar con ustedes- me puse las manos en la nuca intentando simular tranquilidad aunque estaba más nervioso que de lo normal, cuando estoy a su lado aun siento esas mariposas en el estomago, pero ahí va nuevamente a hacer ese gesto cada vez que me ve lo hace y no sé por qué, rodea su pecho con los brazos como si se sintiera mal - ¿te sientes bien?- le pregunte ya al borde de la angustia, me encantaría poder leerle la mente, saber todo lo que piensa, se quedo quieta por un segundo como si fuera extraño que se lo preguntara -si...si estoy bien- no me convenció mucho su respuesta pero no tengo ganas de pelear con ella en este momento, me sumergí de un clavado en la piscina, salí rozando mi cuerpo con el suyo, lo único que impedía que la poseyera en este momento era Sofía, ese traje de baño me sacaba de mis casillas, le di un beso lento en los labios al que ella respondió para mi sorpresa de buena manera, es más, me atrevería a decir que lo disfruto tanto como yo, tome en brazos a Sofía ella solo me veía hasta que sentí como sus brazos se entrelazaban en mi espalda sosteniéndose de mi cuello, el tacto de sus manos en mi pecho y cuello me encantaba, sentí como sus labios se posaron lentamente en mi mejilla -me alegra que estés aquí- me murmuró al oído, por lo menos ahora sé que disfruta estar conmigo, me gire un poco para encontrar mis labios con los suyos, ella sonrió al ver lo que intentaba hacer, ya cuando mi intento estaba a punto de frustrarse ella tomo cierta iniciativa y se acerco aun mas a mí para darme el beso que tanto esperaba, este duro más que el del saludo, sus labios tenían el mismo efecto sobre mí que cuando la conocí aquella noche, ahora me considero drogadicto, sus labios eran la droga que mas deseaba en este planeta y sin la cual no podría vivir, le di la bebé a la niñera porque ya tenía mucho tiempo en el agua, ahora si estaba libre para dedicarme a (tu nombre), volteo mi mirada con toda la lujuria que inspiraba la situación pero me consigo con que intenta escapar por el otro lado de la piscina, me sumergí lo más rápido posible llegando a tiempo para detenerla, pegue mi cuerpo al suyo aprisionándola con la pared, mi nariz rosaba la suya ya sus labios eran los que buscaban los míos, no pude evitar sonreír ante la situación, sus mejillas se ruborizaron lo cual me encantaba, pegue mis labios a los suyos y ahora no era un beso simplemente dulce, ahora nuestras lenguas luchaban entre si sus manos se clavaron en mi espalda lo que me decía que no quería que me separara, ya no podía controlarme mas así que le di rienda suelta a mi lívido, ella inmediatamente se dio cuenta de la potencia de la excitación que había estado reprimiendo desde que la vi por la ventana, ella se pego aun mas a mi cuerpo -Nick no podemos, todos los empleados están aquí- me dijo un poco agitada mientras yo besaba su cuello -no creo que eso me importe- en realidad no me importaba -¡Nick! me da vergüenza, tenemos que detenernos- suspiré ya que no la iba a hacer cambiar de opinión, así que le di un pequeño beso y me sumergí en el agua, ella me halo intentando detenerme, yo salí inmediatamente -creo que puedo aceptar una invitación a cenar- me sentí enormemente feliz, me estaba dando una oportunidad que no merecía, la tome de nuevo en mis brazos mientras besaba su frente, los dos nos salimos de la piscina ella se sentó a tomar sol, yo la acompañe un rato mientras trabajaba por el celular, cada dos minutos la besaba, tenía que aprovechar este estado de tregua aparente, lo que más deseo es que no se acabe, ella también estaba la mayoría del tiempo al teléfono al parecer estaba organizando un evento porque Laura la llamaba cada quince minutos -Nick tengo hambre, voy a pedir que preparen algo ¿se te antoja algo en especial?- me emociona que se preocupe por mí, que se ocupe de mis asuntos -no amor, no se me antoja nada, puedo comer un poco de lo que tu mandes a hacer-
-Nick te voy a mandar a hacer algo aparte porque te conozco te vas a comer todo lo que haya- dijo entre risas, pasamos toda la mañana en el jardín, Sofía estuvo a nuestro lado en su corral, me sentía completo, no quería que se acabara la mañana, pero no hay remedio contra el tiempo ya eran la una de la tarde, Joe ya había terminado en la oficina así que quede en verme con él y Gineva para almorzar, lo mejor es que fue sugerencia de (tu nombre) así que me sirve de excusa para seguir estando con ella, como siempre yo en quince minutos ya estaba listo per ella todavía no salía del baño, me impacienta cuando se tarda tanto y lo peor es que es demasiado linda, no soporto que los otros hombres la vean, me llena de furia el solo pensar que uno de ellos sueña con ella, luego ya de cuarenta minutos venia bajando las escaleras con un hermoso vestido color blanco de una tela parecida al lino, con unas sandalias planas color crema, estaba más hermosa que nunca, que hice yo para merecer semejante ángel, su hermoso cabello le caía ya sobre los hombros, aunque me gustaba más corto se le ve aun más hermoso cuando no se lo alisa dejando mostrar sus hermosas hondas castañas que contrastan con su hermoso color de piel -¿estás lista princesa?- pregunto deseando que me dijera que si -si ya estoy lista Nick, me estaba despidiendo de Sofía- es hermosa cuando se molesta, tome su mano y le di un pequeño beso en los dedos y la hale hacia la puerta -no sabía que habías comprado coche nuevo Nick- me dio un poco de pena la razón por lo que no se lo dije, así que solo asentí mientras le abría la puerta, la verdad es que había comprado para sorprenderla, sabía que le gustaban los autos deportivos pero le daba miedo conducirlos, cuando venía del trabajo me imaginaba teniéndola a ella al lado quejándose por la velocidad, creo que soy un poco masoquista - ¿te gusta el coche?- le pregunte un poco cohibido -si, sabes que me gustan bastante los deportivos...Nick en ¿qué momento llegamos alejarnos tanto?, imagínate hasta coche nuevo tienes y ni sabia- su pregunta me dejo fuera de órbita de verdad creía que se los estaba ocultando -amor no lo sé, no creo que nos hallamos alejado simplemente es un coche- su mirada se volvió a clavar en el vidrio frontal, parecía pensativa, me muero por saber que pensaba, quiero conocer la extraña manera en que trabaja su mente todo lo que ella envuelve, la curiosidad me carcome -¿en qué piensas?- terminé preguntándole, ella volteo a verme un poco tranquila pero sorprendida, debo reconocer que yo no debería preguntar ya que no hay persona más reservada que yo, pero igual quiero saber -en que algo me estas ocultando referente al coche, pero eso no importa, solo quiero ver que se me antoja comer, Gineva me escribió ya está con Joe en el restaurante- su respuesta me dejo mudo, sabía que ocultaba algo referente al coche y se quedo tranquila...

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chicas ya sali de ingles, tendre mas tiempo para ustedes :D

espero y la sigan leyendo, apesar de mi ausencia u.u'

Mi Amigo Sexual (Nick y Tu) Capitulo 30:

Tus pensamientos volvieron a estremecerte, si se tratara de otra estuvieras alcoholizada, ahora entendías a las amigas de tu madre, todas eran víctimas del demonio llamado infidelidad, esto era más fuerte de lo que cualquier persona pudiera soportar, el ser a quien amas te traiciona,

 

se olvida completamente del compromiso que obtiene ante dios, esto es tan concreto y amargo como cualquier otro sufrimiento, tal vez ni comparación existente tiene, ahora estaba eternamente agradecida ante dios por haberte dado a Sofía y a este pequeño claro llamado Miguel, gracias a ellos no eras alcohólica, o quien sabe que otra cosa.
Al finalizar la noche ya no había nada que hacer, debías enfrentarte a tus miedos más directos e ir a casa, estabas junto a Laura arreglándote para salir ante las cámaras, cuando se ilumino el salón con la presencia de Miguel, quien sin voltear a las hermosas mujeres que lo saludaban se dirigió directamente hacia ti -¿Qué vas a hacer ahorita?- te preguntó con su encantador y moderado tono de voz, aunque obviamente una mirada de malicia atravesaba sus ojos color ámbar -nada, irme a mi casa- le respondiste con una sonrisa un poco amarga, su gesto se volvió pensativo mientras ladeaba hacia un lado su cabeza -¿pero Sofía esta sola?-
-¡no! Jamás haría eso, esta con Nick y Denisse- le respondiste inmediatamente
-entonces no hay ningún problema, acompáñame a una reunión que harán unos amigos para inaugurar su pent-house- te replicó alegremente
-no lo sé- dijiste un poco dudosa, volteaste tu mirada hacia Laura quien tenía la boca que casi le llegaba al suelo, sorprendida por haberte negado a la invitación de semejante hombre y seguro tenía razón, pero tú eras una mujer casada y tenias promesas que cumplir y aunque Nick no haya cumplido las suyas tu si lo harías, aun lo amabas ferozmente y no podías ni siquiera imaginarte fallándole de alguna manera, te era completamente imposible, pero ahora estaba el otro lado de la situación, en el que se veía involucrado directamente Miguel, él deseaba que lo acompañaras a una fiesta y tu se lo debías, toda la noche estuvo a tu lado sin quejarse, soportando tu mal humor, creo que esta era la más importante en este momento, a diferencia de Nick él no había dejado de pensar en tu bienestar, sin importar lo que eso significara, por lo que casi como un impulso aceptaste su invitación, su sonrisa no cabía en su rostro, estaba más que feliz, los dos salieron casi al mismo tiempo, sin detenerse cada uno subió a su respectivo coche y tomo camino hacia la reunión, en diez minutos estaban en la entrada ya que por la hora y el exclusivo sector, el transito era muy suave, casi inexistente Laura te había acompañado, no podías ir sola con Miguel a una reunión de media noche en un complejo de apartamentos, Laura se parecía a un niño cuando la llevan al parque, estaba muy emocionada, a penas entro a la reunión se desapareció en busca de gente famosa y adinerada la cual sobraba en ese lugar precisamente, su actitud te daba un poco e gracias, Miguel te guio hacia sus amigos para presentarte, todos bromeaban con tu popularidad, en más de una ocasión varios coincidieron en que tu no debías presentarte sino eran ellos los que debían hacerlo ya que no había persona en toda Inglaterra que no te conociera, esto aunque fuera un poco increíble aun te hacía sentir un poco de vergüenza, todos los amigos de Miguel eran hombres de negocios y con fortunas inimaginables, muchos de ellos ya eran conocidos tuyos por tu medio y otros porque habían asistido a las mismas escuelas elitistas que tu, en esta reunión nadie le importaba a quien tenía al lado porque simplemente todos vivían realidades parecidas, cada vez que uno de ellos se te acercaba para platicar no podías evitar pensar en su esposa esperándolo a que llegara haciéndose la dormida al verlo mientras ellos muy tranquilamente estaban aquí haciendo negocios y divirtiéndose. Para completar la reunión Eduardo estaba presente, era raro que no le hubieras conseguido antes, este era su entorno, aquí era donde más hacia dinero, unos minutos después de llegar se acerco a ti para saludarte:
-hola (tu nombre), no te pregunto cómo estas porque me imagino que bien, te debes estar gastando todo mi dinero-
-mira te puedes devolver por donde viniste, y te recuerdo que ese dinero lo ayude a conseguir, porque sin mi seguirías siendo un profesor de quinta, con un apartamento en la playa si tenias un poco de suerte, no te olvides de dónde vienes Eduardito- su mirada se lleno de furia y casi revienta la copa con su mano, si algo le molestaba a Eduardo era que le recordaran de donde venia, lo cual era una estupidez gigantesca ya que no debía avergonzarse de nada, debería estar plenamente orgulloso de haber podido surgir con o sin ayuda, sin duda alguna era un hombre exitoso, se alejo inmediatamente ante tu comentario -ya era hora de que alguien lo pusiera en su sitio- te susurro Miguel tan cerca de tu rostro que su aliento recorría tu mejilla, por tu cuerpo paseo una sensación similar a una corriente eléctrica como reacción ante su contacto, por una pequeña, más que eso, diminuta partícula de segundo te imaginaste teniéndolo en tus brazos, teniendo ese dulce aliento a tu alcance, inmediatamente tomaste razón el asunto alejándote de la manera más disimulada posible, en menos de diez minutos te habías despedido de todos alegando sentirte nostálgica ante tu bebé de quien no te habías separado tanto tiempo desde la fecha de su nacimiento, en cierta forma era cierto, pero estabas claramente consciente de que eso no era lo que había ocasionado que te marcharas del lugar, ya en el carro no podías dejar de sentirte culpable ¿te sentirías atraída por Miguel? ¿Lo querías de una forma diferente a como se quiere a un amigo? ¿Habías sido atrapada por el triangulo de las bermudas de su presencia? Eran demasiadas preguntas que no podías responderte, al llegar a la casa claramente viste la sombra de Nick escarpase de la ventana de la sala principal, no tenias ganas de bajarte y enfrentarlo cara a cara, el chofer ante tu demora se bajo a abrirte la puerta haciendo más inmediato tu inminente camino hacia la entrada principal de tu hogar, te retocaste de manera de que Nick se diera cuenta de lo que se había perdido, era el momento de hacerlo sentir ese deseo que tu sentías cada vez que lo veías, esa pasión que te envolvía sin ningún tipo de pudor o control.
Al entrar buscaste con la mirada a Nick y no lo conseguiste en el living, pero estabas completamente segura de haberlo visto asomarse, entraste al comedor y nada, lo buscaste luego en la cocina y aun no aparecía, luego por simple inercia te aproximaste hacia la ventana que daba al jardín trasera y ahí estaba sentado en una de las sillas de a piscina climatizada, algo te invitaba a ignorarlo y dirigirte a tu recamara, pero la otra parte de ti, la más fuerte se moría por verlo, saliste casi sin pensarlo en su encuentro, mientras más te acercabas a él te percatabas de su larga carga y su cejo fruncido, sus manos estaban unidas en su estomago, definitivamente estaba molesto o pensativo con respecto a algo -hola- le dijiste en tono parcial mientras te acomodabas en una de las sillas justamente a su lado, Nick te miro de arriba abajo con una mirada brillante, pero luego volvió a aparecer su dura mirada, tardo un poco en responderte -no tan bien como tú, y tampoco estuve con tan buena compañía como tu- su tono era seco y áspero, pero se disfrazaba ante su melodiosa y masculina voz
-depende de lo que consideres una buena compañía- le respondiste, su cejo se unió tanto que parecía uno solo - ¿crees que soy tonto?-
-¿a qué te refieres? No me pareces nada tonto- ahora lo estabas retando
-a que estabas en una fiesta con el tal Miguel y no me dijiste nada- volteaste a encontrarte con su mirada para saber si estaba bromeando y te diste cuenta de que no lo estaba haciendo ¿Nick estaría tan celoso de Miguel? ¿Había alguien capaz de hacer sentir inseguro a Nicholas Jonas?
-pues si estaba en una fiesta con Miguel y Laura, no le veo el problema- volteo hacia ti con una mirada de asombro, trato de decir varias palabras pero se las tragaba, luego de hablar mentalmente consigo mismo, se veía muy atormentado -no me gusta que mi esposa, mi mujer se vaya de fiesta con otro hombre-
-pues ya te dije que no fue una fiesta como tal sino un coctel y aparte fui con Laura- "aunque ella no estuviera presente la mayoría del tiempo" pensaste esto último para tus adentros, se paso sus manos por su hermosos rulos intentando controlarse, su semblante no era muy amigable que digamos
-quieres hacerme sentir celos, eso es todo, no voy a caer en tu trampa- dijo con una carcajada poco contenta
-Nicholas yo no necesito hacerte sentir celos, tú tienes que sentirlos y punto-
-¿qué quieres decir?-
-bueno que a diferencia de ti yo no voy a romper mi promesa, que a diferencia de ti luego del primer problema yo no voy a ir a revolcarme con cualquier persona que encuentre, tú tienes que sentir celos porque crees que yo voy a actuar igual que tu, pero te amo demasiado como para hacerlo por eso es que me cuesta entender cómo es posible que me hayas engañado si me amas tanto como dices, no sería capaz de ocasionarte el sufrimiento por el que yo estoy pasando, y créeme no se cómo lo resisto- esto último te hizo que se aflorara por tu rostro una sonrisa sarcástica, Nick se puso de todos los colores ante tu respuesta, no encontraba nada que responderte, tu simplemente te levantaste de la silla intentando contener las lagrimas, al fin habías conseguido de alguna manera expresar una parte de lo que sentías pero ¿a qué precio? Sentías como el agujero de tu pecho ampliaba sus dominios de manera casi inminente, ahora te dabas cuenta de que el estado de negación era uno de esos ayudantes, aparte de Sofía y Miguel ahora contabas con un nuevo aliado, la negación, el hecho de pensar que había otra alternativa aparte de Miguel te hacía sentir mejor, menos culpable, te dirigiste lo más rápido hacia la entrada de la casa pero algo te detuvo, los brazos de Nick se enredaron en tu cintura pegando todo su cuerpo a tu espalda, sus labios rozaban tu cabello -Discúlpame- susurraba varias veces seguidas, a ti solo te corrían las lagrimas ya inevitablemente por las mejillas, volteo tu cuerpo de manera de que quedaran frente a frente, una de sus manos te pego aun mas a su cuerpo mientras una te tomaba por el cuello, te acerco suave pero firmemente hacia sus labios, no quería s resistirte, ya era suficiente de intentar simular tu deseo, el contacto de sus labios con los tuyos fue como una detonante a tu lívido, ahora eras tú quien lo acercaba mas a tu cuerpo , los labios de ambos se volvieron completamente locos, sus lenguas se unían con tal fiereza que era imposible detenerse, tenias ganas de devorártelo completamente y por su respuesta el también quería hacerte lo mismo, tus manos paseaban por sus hermosos brazos, las suyas se posaban en tus pompas, era un beso apasionado, un beso que deseaban ambos desde hace mucho, Nick te llevo hacia la camilla de la piscina, se lanzo primero y luego te invito con una espectacular sonrisa, de esas que te derretían a que te acostaras con él, soltaste el mínimo cierre que sostenía tu vestido y dejándolo caer lentamente por tu cuerpo, Nick te miraba deseosamente, luego ya estando en ropa intima te deslizaste a sus brazos -eres hermosa- te susurro entre besos, el oír su voz te encantaba, amabas que te dijera que era la mujer a quien quería en sus brazos, la mujer que deseaba -Te amo- le respondiste -yo también te amo princesa- sus manos estaban posado en tus senos mientras luchaban para quitarle la camisa, aun seguía utilizando sus pantalones pegados por lo que era un poco complicado quitárselos, pero ya te habías vuelto una experta, solo se complico en el espacio que ocupaba su amigo que casi reventaba de excitación, pero en menos de diez minutos de besos y caricias ya los dos estaban completamente desnudos, Nick estaba más deseoso que de costumbre, lo cual ya era bastante, no podía separar sus labios de tus senos, de tu cintura, sus manos de repente te acomodaron sobre él -estoy listo princesa- te dijo mientras te penetraba lentamente, pego sus labios a los tuyos para ahogar el gemido que estabas a punto de lanzar, sus movimientos se hacían cada vez más rápidos , entraba y salía de ti rápidamente sus manos aun no se quedaban quietas, las tuyas paseaban por su hermoso pecho, sus abomínales perfectamente trabajados, su hermosa cabellera, delicadamente cambio de posición dejando su cuerpo perfectamente acomodado sobre el tuyo de manera en que no te aplastara , ahora tus manos no aguantaban la tentación de posarse en sus pompas, las tomaste sin ningún reparo, estaban rígidas producto de los movimientos que ya había empezado a hacer nuevamente, sus labios se debatían entre tu cuello y tu boca, de repente los cuerpos de los dos comenzaron a sentir descargas eléctricas, tus piernas te fallaban Nick lanzo su mirada hacia tras mientras pegaba gemidos entrecortados, tu lo lanzaste de una vez en un grito imposible de ahogar, habían conseguido llegar a un perfecto orgasmo, Nick se deslizo dejando caer tu cuerpo sobre el de él, lanzaste tu rostro en su pecho mientras él te acariciaba la espalda, extrañabas sentirte así en sus brazos, sentir que te protegía, que te pertenecía.
La noche había sido más tranquila que las anteriores, el encuentro con Nick te ayudó a conseguir ese descanso que tanto necesitabas, hoy no asistirías a ningún evento, ya era jueves y debías preparar la fiesta para Nick, aparte de que no tenias muchas ganas de salir, hoy te quedarías en casa con Sofía, te levantaste a las siete, demasiado temprano para tu gusto, pero querías llamar a Laura antes de que llegara para que no viniera, hoy no la necesitabas en persona, la llamaste y le pediste que terminara de concretar todo lo que necesitabas para el sábado en la noche, ya estaba planificado todo, Nick tenía un juego de Golf junto a sus hermanos en la mañana para caridad y ya te habías comprometido a estar presente, así que todo era perfecto para distraerlo en la tarde lo llevarías con la supuesta excusa de querer ir a cenar, todo sería perfecto, aunque no se lo mereciera del todo; luego de alistarte bajaste las escaleras con Sofía en brazos, Nick aun no salía del cuarto de baño, te dirigiste a la cocina para buscar el biberón de la bebé, luego de hacer todas las llamadas te dirigiste al área de la piscina tenias ganas de bañarte con Sofía, nunca antes la habías metido en la alberca pero según el pediatra ya podía hacerlo la idea de verla por primera vez en el agua te emociono, estas eran las cosas por las que todas quieren ser madres, te pusiste el traje de baño y te sumergiste sola mientras la niñera arreglaba a Sofía....

 

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Aqui estan los 3 capitulos que lesb prometi :D

Mi Amigo Sexual ( Nick y Tu) Capitulo 29:

Nick lo acompaño hasta la puerta, luego se dio media vuelta y se abalanzo hacia ti con la agilidad que lo caracterizaba, puso todo su imponente cuerpo al frente tuyo de manera en que no pudieras

 

escapara acorralándote contra la pared del pasillo, una mano la puso en la pared y la otra la enrollo en tu cintura -ahora dime mi vida, como piensas terminar esta hermosa mañana- su mirada seductora se clavo en la tuya -acomodando todo para el desfile de hoy-
-¿no se te ocurre una mejor idea?- su tono seguía tan seductor como antes casi, casi caes en sus redes
-no creo, además recuerda que sigo molesta, si quieres terminar de otra manera la mañana llama a Miley- su mirada se lleno de furia, pero luego sonrió lentamente, claro hasta tu recordaste sus palabras de la noche anterior, te pego con más fuerza a su cuerpo y te dio un beso apasionado al que tu cuerpo no pudo resistirse, sus labios comenzaron pegándose a los tuyos fuertemente pero luego se fueron suavizando poco a poco hasta convertirse en un beso que los dos necesitaban, que los dos deseaban, la vida de cada uno dependía del otro y en eso estabas clara, pero no podías olvidar la traición de Nick, simplemente no podías, se separo de ti lentamente dándote pequeños besos, en más de una oportunidad tu habías buscado su boca y el felizmente te correspondía, luego de casi quince minutos de juegos entre besos se separaron lentamente, tu respiración estaba acelerada y casi se detiene de golpe al sentir como el miembro de Nick tomaba vida y se manifestaba contra tu vientre, claro como todo un caballero que era sabia que ni podía ocurrírsele pedirte ir mas allá de este beso, el cual te había costado al principio aceptar, Nick sabias lo difícil que era asumir esta situación para ti, se separo lentamente -te amo- te dijo mientras lo hacía -yo también te amo, para mi pesar- Nick torció su sonrisa al escuchar tu respuesta -te paso buscando para ir al coctel- te gritó mientras salía de la casa, verlo así de emocionado te gustaba, parecía un niño en el cuerpo de un adulto, definitivamente "como llamo Bella a Jacob en algún momento, Nick era tu sol", la razón junto a Sofía por la que despertabas cada día, inmediatamente salió Nick llegaron todos los integrantes de tu equipo de trabajo incluyendo a Laura.

Hoy estabas particularmente entusiasmada en organizar el aniversario, aunque estuvieras peleada y aunque no lo mereciera igual lo celebrarías le debías a Nick el haberte dado a tu hija cosa que era casi imposible por la situación de tu vientre, le pediste a Laura que tomara nota mientras tú te imaginabas toda la ocasión -toma nota Laura, todo debe ser temático, quiero las paredes blancas y los pisos de mármol beige, tienen que haber mesas para cinco personas no mas, sino se convierte en vulgar, tienen que estar adornadas con unos manteles que me encantan que son bordados en la india, quiero que los mandes a pedir, son con hilos de oro, la vajilla debe ser repartida uniformemente, la quiero beige labrada a mano todos los detalles en dorado, todos los cubiertos de plata, esos pídeselos a Donatella Versace, ella te los presta si le dices que es para mí, si no los compras y punto, quiero los vasos y copas de swarovski original, deben ser una de champan, una de tinto y una de agua por puesto, las quiero cien por ciento originales, el techo tiene que estar adornado con la misma cristalería, quiero candelabros de swarovski , para el menú quiero canapés franceses, son los favoritos de Nick y coca cola dietética, mucha el whisky debe ser treinta y dos años y el champan tráelo de Francia, quiero un menú mediterráneo, para los recuerdos habla con la casa Gucci quiero relojes, acomoda todo para cuatrocientos invitados, cuando tengas todo listo me avisas- Laura se quedo con la boca abierta al ver lo que solicitabas, tus fiestas siempre eran de otro nivel pero en esta te estabas extralimitando, nada era local todo debía ser traído del extranjero, pero era lo mínimo que debías darle a Nick -ha por cierto quiero a Vogue Paris y Vogue Londres como cronistas- Laura inmediatamente se puso en acción, llamaba a todos lados como loca, este evento debía ser espectacular y serviría de igual manera para restregarle en la cara a Miley que Nick estaba contigo y no con ella.

Como reflejo cada centímetro de tu cuerpo esperaba la hora en que Nick vendría a buscarte, esta vez le habías pedido a los estilistas que se esforzaran querías lucir despampanante para Nick, esta noche en particular querías hacerlo sufrir, los preparativos para el aniversario iban perfectos, Laura a era experta en su trabajo, estaba acostumbrada a cumplir tus caprichos por más absurdos que fueran, de todas formas tu supervisarías de cerca todo, elegiste para esta noche un vestido que Nick había elegido la noche anterior, el único que llamo su atención, era un vestido de seda azul marina, estilo toples que caía desde tus senos apoyado con un mínimo soporte, ya que tus senos eran lo suficientemente firmes para sostenerlo, luego se dejaba caer tal como lo hacía esta tela hasta el suelo, dibujaba perfectamente tú silueta de una manera gracia y refinada, tu cabello ya había crecido un poco por lo que lo recogerías para dejar mostrar tu cuello con una gargantilla de brillantes que él te había regalado, la cual le encantaba, todo estaba perfecto, tenias todas las herramientas para volverlo loco esta noche, ya era la hora pactada y Nick aun no llegaba, tu mundo de nuevo se destruyo cuando Nick llamó para excusarse por no poder ir al desfile, un par de lagrimas se dejaron colar, pero evitaste todo ya que no querías inspirar lastima ante los presentes, lo que más dolor te causaba era imaginar que tu matrimonio podría estar llegando a su fin, ¿sería eso, la chispa se taba acabando? ¿Ya no inspirabas lo mismo en Nick? Pues todo seria de su parte porque tú lo seguías amando de la misma forma, aun más de lo que lo amabas al principio, cada día lo necesitabas más, no te imaginabas un futuro lejos de él, aunque estuvieras decepcionada ni te había pasado por la mente dejarlo, Denisse te tomo de un hombro en sigo de apoyo, te soltaste rápidamente de du agarre -yo no soy quien lo va a lamentar, espero no se arrepienta- le dijiste dejando aflorar tu frustración, sin saber razón alguna de porque lo había dicho, solo se trato de un ataque de incontinencia verbal -hija, tranquila, debe haber una explicación- te respondió Denisse con su mismo tono amable, pusiste los ojos en blanco te despediste de Sofía y abordaste la limosina, hoy solo irías tú a este desfile, Gineva había preferido ir a otro con Joe, uno para hombres, los flashes te esperaban, el desfile de hoy era unisex por lo que habrían mas variedades de celebridades, pero hoy no estabas de ánimos suficientemente buenos como para entablar conversación alguna, ya sentada en tu asiento esperando el comienzo del desfile, alguien se sentó a tu lado -hola (tu nombre) ¿Cómo estás?- te susurro una voz aterciopelada en el oído, te estremeciste y a la vez emocionaste al escucharla - ¡hola, Miguel!- respondiste con emoción, esté tenía una gran sonrisa en el rostro, de nuevo su hermosa sonrisa, lo abrazaste fuertemente, si de algo servía su presencia era que en fracciones de momentos te ayudaba a olvidar tus pesares, su ánimo era contagioso, muy poca atención le dedicaste al desfile, sin saber por qué no podías quitarle la mirada de encima a Miguel, tal vez era su desorbitarte belleza, o su tranquilidad no lo sabías, aunque a tu ojo y de seguro que ante el de muchas también Nick era más hermoso, siempre habías preferido a los castaños que a los rubios, pero Miguel no era rubio, su pelo era de un color extraño, era como un cobre u otro color, pero seguro no era rubio, si definitivamente se asemejaba mas al cobre, color que se acentuaba mas ante su tez blanca, al finalizar el desfile se dedicaron a platicar en el coctel, esta noche no saludaste a tantas personas como estabas acostumbrada, tenias toda tu atención en él, claro cada vez que ibas a otro lado cuando el agujero en el pecho se dejaba colar y los recuerdos de los días anteriores afloraban como dagas voladores que se clavaban sin compasión alguna en esa herida aparente que te habías hecho, a pesar de todo no podías dejar de pensar en Nick, y con cierta malicia aparecían imagines de él con Miley para atacarte más directamente y sin ningún tipo de anestesia, Miguel estaba al tanto de tu situación, aunque tú no se lo hubieras comentado tu estado de ánimo era evidente, no eras como de costumbre el centro deslumbrante de la reunión, no porque estuvieras mas arreglada, hoy estabas mejor que nunca, el asunto era esa chispa de alegría que te caracterizaba, esta actitud hizo que Miguel te dedicara más tiempo, te tomaba más en cuenta, hoy decidió hacer a un lado sus negocios y simplemente dedicarse a ti, y debías reconocer que te encaba que lo hiciera, te hacías sentir egoísta por quererlo solo a tu lado durante la noche, obviamente todas las mujeres se peleaban por dos minutos junto a él, pero simplemente estaba solo a tu disposición, su presencia te hacía sentir un pequeño claro de luna ante un cielo lleno de nubes purpuras, pero era solo eso un pequeñito claro de luna que de golpe cuando menos lo esperabas se dejaba tapar por las nubes dejándote a merced de tu agonía, y lo que sentías en este momento no era nada ¿Cómo te sentirías al ver a Nick a la cara? ¿Cómo te sentirías al sentir su respiración a tu lado en la cama? Tus pensamientos volvieron a estremecerte, si se tratara de otra estuvieras alcoholizada, ahora entendías a las amigas de tu madre, todas eran víctimas del demonio llamado infidelidad, esto era más fuerte de lo que cualquier persona pudiera soportar, el ser a quien amas te traiciona,..

 

Mi Amigo Sexual ( Nick y Tu ) Capitulo 28:

con Miley y Camilla, volviste a soltar una risita al darte cuenta él porque Joe estaba tan acaramelado con Gineva y porque Nick había venido, los dos sabían que ellas estarían aquí -tu novia está aquí, si quieres puedes sentarte con ella, en realidad no me molesta- le susurraste, los ojos de Nick se clavaron en los tuyos con una mirada de furia, pero luego le apareció un brillo de astucia y rápidamente te robo un pequeño beso, luego él fue quien soltó la carcajada -prefiero quedarme aquí, tengo mejores puestos- te respondió, te dio rabia la suspicacia de su respuesta, definitivamente era astuto, aunque ya lo sabía no dejaba de sorprenderte, te tomo la mano casi a la fuerza con una gran sonrisa en su cara, parecía disfrutar de tu enojo, en más de una ocasión disfrutabas del tacto de su mano con la tuya, a pesar de estar imponiendo lo hacía de una manera tan delicada que te encantaba, al terminar el desfile pasaste tras vestidores para apartar todo lo que querías solo pocas tenían ese privilegio, Nick inclusive a eso te acompañó -¿Qué pasa? ¿Tienes miedo de que me consiga a Miley?- volvió a sonreír y te robo otro beso -cada vez que la nombre te voy a besar- te dijo desafiante, intentaste nuevamente contener la rabia desviando tu atención hacia los diseños que aun estaban en las modelos, hablabas con todos simulando ignorarlo pero obviamente él tenia mucha experiencia en el medio por lo que se incluía fácilmente en cada conversación, cada vez que veías a Miley te abalanzabas en los brazos de Nick, obviamente él se aprovechaba y te besaba varias veces en los labios, Nick estaba disfrutando toda esta situación.
Se encontraban ya en el coche camino a casa, ninguno de emitía palabra alguna, de repente sentiste como Nick tomaba tu mano, aunque algo te decía que pusieras resistieras no pudiste hacerlo, lo extrañabas demasiado, deseabas poder perdonarlo, abrazarlo, demostrarle con caricias cuanto lo amabas pero cada vez que pensabas en esta posibilidad te lo imaginabas con Miley - (tu nombre) necesitamos hablar, no quiero continuar así-
-Nick dejemos este momento como esta, simplemente no quiero pelear, ya habrá otro momento- soltaste su mano al llegar a la casa, esta vez te dirigiste al cuarto principal, Nick entro detrás de ti -si quieres puedo irme a otro cuarto- te dijo luego con la voz entre cortada -no es necesario, me gustaría que te quedaras- ahora si estabas anonadada estas palabras salieron de ti de manera espontanea, Nick lanzo una sonrisa claramente de alegría -me alegra que pienses eso- tu guardaste silencio, esta noche fue peor que la anterior no soportabas tenerlo al lado y no poder tocarlo, en más de una ocasión lagrimas solitarias recorrieron tu mejilla producto de la frustración y la ira que sentías, la mañana llego te paraste de la cama a las siete en punto, Nick aun seguía durmiendo, por lo que sentiste el también paso mala noche, no dejaba de moverse de un lado al otro de la cama, de todas formas a las siete y media habías quedado de reunirte con tu abogado, te arreglaste lo más rápido posible, cuando bajaste las escaleras ya Roberto estaba sentado en el living con su portafolio, alzaste la muñeca para ver la hora y te diste cuenta de que se habían hecho las ocho, tus mejillas se tornaron color rosa producto de la vergüenza, Roberto era un hombre sumamente puntual y de seguro debía haber estado esperando allí ya hace un buen rato -Roberto discúlpame, se me pegaron las sabanas- obviamente mentiste -no se preocupe Señora Jonas aun tenemos tiempo- te alegraste un poco al escucharlo llamarte de esa forma, te sentaste a su lado en espera de una taza de té, te encantaba oírlo hablar sobre sus cinco hijos los cuales eran su orgullo, dos de ellos saldrían este año de medicina y los otros tres ya se encontraban en la universidad, su esposa a quien recordabas con mucho aprecio ya que era la única de las amigas de tu madre que se sentaba o simplemente dedicaba parte de su valiosos tiempo a saludarte a ti y a tus hermanos cuando iba a una de las exquisitas fiestas que tu madre patrocinaba en la casa, de los ciento de invitados solo ellos se percataban de tu existencia, escuchaste unos pasos en las escaleras a los que ambos reaccionaron volteando, allí estaba Nick con la cara tan traslucida como un papel húmedo, su cuerpo se había vuelto rígido como una piedra y sus facciones estaban claramente tensas -buenos días señor Jonas- saludo Roberto levantándose de la silla como todo un caballero, a Nick le costó unos segundos dar una respuesta -buenos días, Roberto ¿como estas?- preguntó aclarándose la garganta -¿a qué se debe su visita mi vida?- agregó lanzándote una mirada de interrogación pero que iba acompañada con una chispa de dolor, te tomo un tiempo entender su expresión, abriste la boca de asombro -¡oh! Amor se me había olvidado decirte, Roberto vino para arreglar los documentos para la apertura del fideicomiso de Sofía- le dijiste mientras te acercabas a él y lo tomabas del brazo, el pobre estaba sudando frio, seguro había pensado que le pedirías el divorcio, te dio cierto remordimiento por lo que lo premiaste dándole un suave beso en la mejilla, sentiste como su cuerpo se estremeció al sentir tus labios, y no podías negar que te encantaba su sabor - ¡ha! Ok- dijo luego ya aliviado -entonces me voy a quedar discutirlo con ustedes, de todas formas en la oficina me pueden esperar un poco más, es una de las ventajas de ser el dueño- dijo encogiéndose de hombros -perfecto, denme un minuto para ir al baño y vuelvo- agregó Roberto, al irse te soltaste inmediatamente del brazo de Nick pero este te sostuvo para que permanecieras a su lado -¿Por qué no me habías dicho nada amor? Tengo que reconocer que me asuste al verlo aquí, pensé lo peor- sacudió su cabeza mientras se movían lentamente sus hermosos rulos color castaño -de verdad se me olvido, y no creo que tenga la suficiente fuerza de voluntad para pedirte el divorcio Nick, me apena reconocerlo pero no la tengo-
-pues me alegra que no la tengas- te halo por el brazo y te sentó a su lado mientras te arropaba con su brazo, te intentaste soltar -regálame este tiempito, déjame tenerte a mi lado aunque sea por poco tiempo- te suplico aun sin soltarte -no creo que te merezcas un regalo-
-por favor- te susurro al oído, al sentir de nuevo su dulce y cálido aliento rozar tu cuerpo no pudiste resistirte así que simplemente asentiste con la cabeza, él sonrió plenamente, Roberto llego poco después, todo estaba muy claro Sofía por ser parte de tu familia tenía derecho a una parte de la fortuna familiar heredada por ti, ya que ella no era hija de tus padres sino nieta, lo único que querías era asegurarle el futuro tal y como lo hicieron contigo, por lo que abrirías con parte de tu patrimonio personal un fideicomiso de inversión a su nombre, un generoso cheque seria aportado y el banco se encargaría de invertirlo y duplicarlo con un margen de riesgo mínimo, Sofía podría acceder a este dinero cuando cumpliera los veinticinco, a diferencia de ti que obtuviste una parte a los dieciocho y la otra a los veintiuno, no querías que tu hija se privara de vivir experiencias tales como ejercer su carrera universitaria si llegase a cursarla, casarse sin necesidad de un contrato prenupcial, todas esos detalles que hacen que la vida con dinero sea un poco amarga, claro obviamente ella nunca deberá pasar trabajo no mientras sus padres vivan o mueran, ella era una niña afortunada y podría disfrutar de esos privilegios que el dinero ofrecía con cierta restricciones que a ti no te pusieron por error de tus padres, Nick solo escuchaba mientras tu hablabas con Roberto, todo estaba claro con respecto a lo que tú querías pero había un problema, lo que quería Nick, él opinaba igual que tú con respecto a todo, él no había tenido el privilegio de heredar algo pero se lo había trabajado y todo el dinero que tenia se lo debía a su propio esfuerzo, Nick quería aumentar la cantidad que tenias predispuesta para el fideicomiso pero en otro sentido, quería que ella no supiera de ese dinero que solo pudiera utilizarlo si se viera en la necesidad de hacerlo, que fuera un respaldo, ya que muchos de los jóvenes que conocían habían perdido su dinero y habían terminado mal eso definitivamente no lo querían para su hija, de igual forma este mismo día redactarías tu testamento en el que le dejarías en caso de que fallecieras el diez por ciento a las fundaciones que representabas y el resto en su totalidad con propiedades incluidas a tu hija, no quisiste incluir a Nick ya que él no lo necesitaba, además debías pensar en su seguridad, tu vida corría riesgo por causa de Madelene y si por alguna coincidencia ella llegase a asesinarte y Nick apareciera como heredero lo podrían inculpar y eso es lo que menos querías, Nick estuvo completamente de acuerdo contigo en todo, absolutamente en todo, te sorprendía lo emocionado que estaba con el tema no dejaba de dar nueva ideas, tu le sugeriste que le abriera uno a su hijo Nicholas ya que él también tenía derecho, inclusive te ofreciste en colaborar, obviamente no lo permitió, Nick te miro orgulloso al ver que también te preocupabas por su otro hijo y era algo más de humanidad que de otra cosa, lo problemas que tuvieras con Miley no tenían que ver con el niño, además era una criatura a la que le tenias mucho aprecio y que sin duda podías querer como a un hijo también, ya eran las diez de la mañana, Roberto debía irse, ya los documentos estaban firmados por ambos, Nick lo acompaño hasta la puerta, luego se dio media vuelta y se abalanzo hacia ti con la agilidad que lo caracterizaba, puso todo su imponente cuerpo al frente tuyo de manera en que no pudieras

 

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Lamento mucho la tardanza, despues de este Capitulo voy a continuarla con otros dos, y les juro que no volvere a dejar la novela

Mi Amigo Sexual (Nick y Tu) Capitulo 27

-y seguro solo estabas viendo el juego verdad-
-mi vida de verdad no hice nada malo-
-¿qué pasaría si yo me rodeo de hombres desnudos?- cerro sus ojos mientras su quijada se ponía tensa y sus puños se apretaban -no tiene comparación- dijo entre dientes -mira Nicholas Jonas no creo que ese papel de macho te ayude a solucionar las cosas en este preciso momento-

 

-ok lo admito, hice mal ¿cómo puedo solucionarlo? Solo dime lo que quieras- tenias tomada tus manos, de nuevo ponía esa mirada a la que no podías resistirte, pero esta vez no podías caer tan fácilmente esta vez había rebasado los limites estuvo hora y media en un bar con mujeres desnudas a su alrededor insinuándosele y por mas amor que te tenga es hombre agitaste tu cabeza intenta borrar las imágenes que se venían a tu cabeza -te voy a decir un par de cositas, la primera es que le voy a contar todo tanto a Gineva como a Danielle, la segunda es que yo venía como una idiota sintiéndome culpable por haber bailado con Miguel, temiendo poder herir tus sentimientos y tu estuviste hora y media rodeado de mujeres hermosas desnudas, que maravilla- tu tono no bajo de lo sarcástico.
-es que no creo si quiera poder imaginarlo, o sea ¿prefieres librarte de la burla de tus amigos a conservar el respeto de tu esposa? Dime porque si es así de verdad que creo que vas por buen camino-
-dime algo, ¿bailaste con Miguel?- soltaste un fuerte bufido -es que eres sorprendente, sabes si baile con Miguel una un poco más de la mitad de un pieza de tres minutos al frente de todos porque le tocaba abrir el baile para la fundación, y lo mas irónico es que venía preocupada porque eso podría hacerte sentir celos ¡INNECESARIOS! Pero no se compara con lo que me acabas de decir, hay algo que debo reconocerte y lo cual hace que me sienta orgullosa de ti-
-¿Qué puede ser? Porque me estoy sintiendo como el peor esposo del mundo en este momento-
-bueno te agradezco que me lo hallas contado tu personalmente y no que me allá enterado por otra persona porque no lo hubiera soportado, me hace sentir bastante orgullosa, pero el hecho de no implica que, el hecho de que me lo hallas contado tu no quiere decir que todo está arreglado, me acabas dejar plenamente humillada, que clase de mujer soy si mi esposo va a bares nudistas, dime ¿hay alguna razón oculta para que te hallas quedado en el bar? podemos resolverlo- ahora las lagrimas comenzaban a brotar de tus ojos, Nick se acerco a ti con un gesto de dolor -amor todo es perfecto, no hay nada que cambiar-
-Entonces Nick, no entiendo-
-amor fue un simple momento de locura, no paso nada te lo juro, deja de llorar por favor, no puedo verte sufrir, me duele más a mí que a ti, por favor para- ya estabas hecha un mar de lagrimas, no sabías que pensar, una parte de ti le creía pero otra no, al fin y al cabo era hombre, alzo su mano para limpiarte el rostro, solo lo veías a la cara no podías parar las lagrimas ni podías decir ninguna palabra, te paraste del sillón alejándote de su mano -quiero que le digas a Joe y a Kevin que no voy a decirle nada a Gineva y a Danielle, ellos se han portado muy bien conmigo, lo único es que deberías aconsejarles que ellos sean quien se los diga, porque simplemente no los voy a defender cuando ellas vengan a contarme, no se lo merecen- tu temblaba y tu manos no podían quedarse quietas -amor, de verdad no pasa nada, ellos tampoco hicieron nada, solo estuvimos ahí un rato- sus ojos ya reflejaban desespero -si me da cierta lástima que se hayan tenido que quedar a ver mujeres sin ropa, sabes solo déjame digerir todo esto, hablamos mañana- te volteaste para dirigirte a las escaleras peor sentiste como su mano te detuvo -(tu nombre) perdóname-
-Nick no hagas esto, solo déjame subir y dormir- las lagrimas seguían saliendo como si se tratara de una cascada -prométeme que vas a dejar de llorar, verte sufrir me produce mucho dolor- ahora estabas molesta - ¡Nick como puedes pedirme eso, la persona a la que amo más que a nada en este planeta acaba de defraudarme, así que por favor suéltame y déjame ir a dormir!- Nick te soltó en contra de su voluntad, subiste dando tumbos por las escaleras hasta llegar al cuarto de Sofía, te acostaste en la pequeña cama que tenían preparada para ella cuando no necesitara la cuna, solo pudiste recostarte porque no pudiste pegar un ojo en toda lo noche, te percataste de a sombra de Nick en la puerta del cuarto observándote pero preferiste ignorarlo, al cabo de unas horas se rindió y fue a la habitación principal, estuviste asimilando la situación toda la noche, tal vez habías reaccionado de manera exagerada o quizás no lo habías hecho, intentabas despejar tu mente pero no podías, el sol tardo en aparecer más lentamente que de costumbre, la noche había sido infinita, te levantaste de la cama al oír a Sofía moverse en su cuna, la tomaste en brazos para darle un baño y alimentarla, al pasar frente al espejo te diste cuenta del estado en que estabas, no te habías lavado la cara antes de acostarte por lo que aun tenias el maquillaje corrido por tus mejillas, llevabas el mismo vestido de anoche, debías arreglarte, pero primero atenderías a tu hija, la niñera en dos oportunidades se ofreció a ayudarte pero le diste la mañana libre lo menos que querías era tener a alguien encima, al terminar con Sofía eran las ocho de la mañana, te dirigiste hacia tu cuarto con la bebé en brazos, al salir de la recamara te topaste con Nick quien estaba apoyado del marco de la puerta de la recamara de ustedes con las manos en los bolsillos y con ropa informal, te pico la curiosidad al verlo vestido así, nunca iba al trabajo con un estilo tan poco formal -buenos días- le dijiste mientras pasabas a su lado intentando ignorarlo, él o te respondió solo te siguió adentro de la recamara, pusiste a Sofía en la cama mientras buscabas en el armario que ponerte, te impacientaba la mirada de Nick siguiéndote mientras tu cuerpo era un manojo de nervios producto de la falta de sueño durante toda la noche, el sonido del teléfono interrumpió el silencio incomodo de la habitación, lo viste como un rescate ante la situación, corriste a atenderlo, para tu sorpresa no se trataba de un rescate sino de un ataque -¿buenos días?- dijiste al tomar la bocina -no creo que sean muy buenos- respondió una voz desagradable al otro lado del teléfono -¿Qué quieres?- Nick estaba parado a tu lado con una mirada interrogativa al ver como tu cara se puso más tétrica de lo que estaba -bueno te llamaba para decirte que te lo advertí, la naturaleza de Nick no es ser hombre de una sola mujer, por dios (tu nombre) creíste que se conformaría contigo-
-el no estuvo con nadie- le replicaste -además eso ya no es asunto tuyo- agregaste luego
-bueno, bueno solo te llamaba por solidaridad, y para decirte que te fue infiel desde el principio, pregúntale que hizo la noche que se entero de la estafa, o no mejor pregúntale con quien estuvo- te pusiste pálida, sentiste como el aire te faltaba, las piernas comenzaron a fallarte, los sollozos salieron de manera inmediata si Miley estaba en lo cierto Nick si te había sido infiel en algún momento, y no solo con la mirada -toma atiende a Miley- le dijiste de manera poco amable mientras le lanzabas el teléfono en el pecho a Nick, Nick te miraba sorprendido al ver tu reacción, no sabía a qué se debía, te llevaste las manos al rostro intentando contener las lagrimas que ya habían comenzado a salir, corriste a encerrarte en el cuarto de baño, ahora si todo estaba perdido, escuchabas los gritos de Nick al otro lado de la puerta mientras hablaba por teléfono, intentaste oír pero tu mente no te dejaba, estabas demasiado aturdida, luego escuchabas como tocaban suavemente la puerta -princesa abre por favor- suplicó Nick al otro lado de la puerta, abriste la ducha para simular no haberlo oído, las palabras de Miley comenzaban a cobrar sentido en tu cabeza, Nick no había ido la misma noche, o tal vez había ido pero no había pasado a verte, que pasaría si como remota causalidad Nick en su sentimiento de ira hubiera querido despejar su mente o desquitarse teniendo algo con Miley ¿sería capaz de eso? Pensaste inmediatamente, lastimosamente no duro mucho tu momento de cordura, el agujero en tu pecho que había tardado en cicatrizar tanto tiempo se abrió de golpe, sin importar cuánto pudiera lastimarte, pero en esta ocasión amplio sus dominios, lo sentías más profundo dentro de ti, te levantaste del suelo a duras penas para dirigirte a la regadera, lograste quitarte toda la ropa, en más de una ocasión debiste llevarte los brazos al pecho por miedo a que se rompiera en pedazos producto de las punzadas que sentías, pensaste en Sofía lo que te ayudo a salir del agua, por un mínimo segundo te sentiste agradecida por su presencia, tomaste la bata que tenias a tu lado, pero deseabas no haberlo hecho, tenia impregnado todo su olor esa fragancia que tu percibías como afrodisiaca, para lamentarte aun mas era la única que estaba ahí por lo que tuviste que dejártela puesta, te viste al espejo pero no te sorprendió tanto tu deplorable estado, ya habías pasado por algo parecido, te intentaste relajar, ya las lagrimas se te habían agotado o tal vez se habían logrado disimular con el agua, sin embargo tenias los ojos y la nariz roja y dilatada, mientras te aplicabas las cremas y productos en el cuerpo tuviste que sostenerte de las paredes por los repentinos ataques a tu pecho que te debilitaban, no tardaste demasiado en el baño ya que Sofía te esperaba, aunque lo deseabas era como el espacio aislado de la realidad, ya cuando no tenias mas nada que hacer saliste, Nick estaba ahí solo con la mirada perdida en la ventana, la cual de desvió en tu dirección al escuchar la puerta abrirse, su mirada causo en ti un efecto paralizante, era una sensación extraña, la cual te duro unos minutos, tu cuerpo reaccionó mas como un reflejo que como una orden de tu mente y se dirigió al armario, Nick iba atrás tuyo, sin darte cuenta al soltar tu toalla para vestirte lo tenias allí a tu lado, tan cerca que su cálido aliento recorría tu cuerpo, su pecho rozaba con tu espalda -tenemos que hablar- te susurro, no pudiste evitar el temblor que invadió tu cuerpo -no creo que sea el momento, tengo que vestirme-
-es el momento perfecto, estamos solos y mi madre cuida de Sofía-
-¿qué te hace pensar quiero estar sola contigo?- en su cara se dibujo una mueca de dolor
-el hecho de que estés desnuda aun me lo confirma-
-pues no me has dejado vestirme-
-yo no te estoy sosteniendo-
-tienes razón- te alejaste de él y seguiste en lo tuyo como si él no estuviera viéndote, estabas solo en ropa interior y maquillada, aun no elegías lo que te pondrías, hasta que él se acerco de golpe y te tomo por los brazos -ya basta- dijo entre dientes -¿a qué te refieres?- le replicaste -(tu nombre) no te hagas la desentendida, no me has dejado explicarte lo que te dijo Miley, resulta...-
-Cállate- le dijiste interrumpiéndolo, abrió los ojos como platos producto de tu reacción -no quiero saber cómo te acostaste con ella, ni quiero saber la razón porque me la imagino, solo quiero intentar salir de esta pesadilla-
-(tu nombre) yo también quiero salir de esto- sus palabras por alguna razón te hirieron, sentiste como si fueran cuchillas en tu pecho, no pudiste evitar encoger los hombros - ¿te sucede algo?- preguntó un poco desesperado, ahogaste inmediatamente las lagrimas -no sucede nada, simplemente me dio asco imaginarte diciéndole las mismas palabras a Miley, dime algo mientras estabas conmigo cuantas veces le dijiste te amo a Miley- se apartó de ti mientras te daba un pequeño empujón, se llevo inmediatamente las manos en la única como intentando ahogar su frustración, luego se acerco a ti tomándote de los hombros -entiende no quiero a Miley te quiero a ti-
-no puedo creerte- estabas llorando de nuevo -tienes que hacerlo-
-Nick, hace unas horas te creía la mejor persona de este planeta, ahora te veo como la persona que me rompió dos veces el corazón en pedazos, la persona que mientras me juraba amor estaba con otra, ¿Cuántas Mileys hay por la calle? Creo que te tengo asco-
-te voy a dar razones para que me tengas asco- se acerco aun mas a ti puso su mano en tu cabello y te dio un beso, no era dulce ni apasionado, era salvaje, intentabas separarte de él pero su fuerza era mayor, su lengua acariciaba la tuya, te sentías culpable pero no querías que se separara por lo que momentos después correspondiste el beso, al cabo de unos minutos tomaste conciencia de la situación y volviste a luchar para zafarte de su agarre, en esta ocasión le arañaste el brazo, al sentir esto Nick se separo de golpe -con que ahora eres salvaje-
-Suéltame Nick por favor-
-al parecer aun me deseas, sabes que disfrutaste ese beso tanto como yo-
-Miley también los debe disfrutar- se separo de ti mientras apretaba sus puños conteniendo la molestia que recorría su cuerpo -no me importa Miley, deja de nombrarla-
-Miley, Miley, Miley -
-¡ya basta!- se acerco a ti y te dio otro beso, en esta ocasión fue diferente ahora era apasionado, te apretó aun mas a su cuerpo para evitar que lo agredieras de alguna manera - ¿ahora me vas a violar?- le preguntante con ira cuando te dejo respirar, te empujo de golpe a la cama y se abalanzo encima de tu cuerpo, te seguía besando y sus manos recorrían todo tu cuerpo, ahora estabas excitada tanto o más que él, todo se volvió un juego, ahora los dos luchaban para pegarse más el uno del otro, para sentir sus cuerpos como si fueran uno, todo acabo rápidamente al terminar te dejaste caer a un lado de la cama, no habían hecho el amor como en las otras ocasiones hoy había sido un revolcón, algo que te daba asco -Nick no se que acabamos de hacer- dijiste sin verle a los ojos -he llegado a la conclusión de que yo soy la culpable de todo- te cubriste con la sabana mientras te levantabas de la cama, Nick se sostuvo por el brazo impidiendo que te levantaras -¿a qué te refieres?-

-a que mis dos esposos me han engañado, a que he empujado a los dos hombres de mi vida a otras mujeres, lo que no entiendo es que he hecho mal sí todo mis acciones han sido para el bien de ellos, simplemente no lo entiendo, te das cuenta de que no acabamos de hacer el amor, no sé que hicimos, siento asco de mi misma, mientras me tocabas te imaginaba haciéndole lo mismo a Miley ¿entiendes lo autodestructivo que es esto? - Nick solo te miraba -no quería hacerte sentir mal, discúlpame- dijo luego mientras te soltaba, te vestiste rápidamente y bajaste las escaleras te encontraste con Denisse a quien saludaste con desanimo, al voltearte estaban todos los miembros del equipo esperándote para comenzar a prepararte para el desfile de esta noche, pensaste en no ir pero luego te imaginaste encerrada en la casa y no estabas de acuerdo, te volverías loca, Nick bajo pocos segundos después que tú con una cara de pocos amigos, Nick se acerco a su madre y comenzaron a susurrar Denisse parecía estar regañándolo, Nick tenía en brazos a Sofía mientras clavaba la mirada en el piso, intentaste atinar el oído a ver si lograbas escuchar algo pero se te hacía imposible con todo el ruido que había -Señora aquí le traigo el catalogo de las flores- te dijo Laura sacándote de tus pensamientos -¿para qué es esto?-
-Señora para el aniversario-
-a cierto- diste un suspiro -bueno te respondo luego que no quiero que Nick se entere- esta afirmo con la cabeza mientras guiñaba su ojo, no podías quitarle la mirada de encima a Nick, ¿pensaba quedarse en casa todo el día? Pensabas constantemente, luego te sorprendió ver que le llevaban un traje de gala, te levantaste de golpe y pasaste como si nada a su lado intentando adivinar que pretendía -¿algo sucede cierto?- te pregunto Denisse al estar sola contigo en la cocina -no sucede nada ¿Por qué lo pregunta?-
-conozco a mi hijo y sé que no está bien ¿pelearon hoy?-
-Señora Denisse no es el momento de hablar al respecto, si quiere puede preguntarle a él, no me corresponde a mi decirle- la cara de Denisse se puso blanca ante tus palabras, tal vez habías sido un poco grosera pero era la única forma de que dejara de preguntar -todo tiene solución mi niña- te dijo luego mientras te abrazaba -el instinto de las madres es muy fuerte ¿cierto?- agregaste sin separarte de ella -ya te darás cuenta de ello- respondió, le dedicaste una gran sonrisa mientras te dirigías de nuevo al living, Denisse siempre tan amable, ya estabas lista al finalizar la tarde, la limo te esperaba afuera, llevabas un Armani negro, ajustado a tu cuerpo en el pecho que luego a medida que llegaba a tus caderas se iba soltando, el vestido estaba dos dedos más arriba de tus rodillas dejando mostrar de una manera elegante tus hermosas piernas, abordaste la limo pero para tu sorpresa Nick estaba sentado a tu lado mas hermoso que nunca con un clásico traje negro acompañado de una camisa blanca, todo el coche tenia impregnada su esencia masculina, te sentaste a su lado como si nada -¿y eso a dónde vas?- le preguntaste intentando ahogar tu curiosidad, aunque era obvia su respuesta -voy a acompañar a mi esposa hermosa esposa a un evento-
-no es necesario que lo hagas, lo menos que quiero es causarte molestias- soltó un fuerte suspiro de cansancio -no es molestia acompañarte, además hoy si vas a tener con quien bailar-
-claro por eso viniste, por no dejarme sola con Miguel- lanzaste tu mirada hacia la ventanilla -(tu nombre) estoy muy seguro de mi mismo y confió plenamente en ti, simplemente quería estar contigo eso es todo- lo ignoraste todo el camino, al llegar Nick se bajo primero para ayudarte a salir luego -estas muy hermosa- te susurro mientras sonreían a las cámaras, tomo provecho de todas las miradas que habían en la fiesta para mantenerte abrazada y debías admitir que te encantaba tenerlo tan cerca, solo un par de veces se separo de ti para saludar a unas personas mientras tu hacías lo mismo con otras, sentías impotencia era tal su poder sobre ti que no podías resistirte a sus bazos, no podías dejar sus labios, luego de cuarenta minutos de socializar comenzó el desfile, te encontrabas en primera fila, no sabias por qué no te sorprendió la presencia de Joe junto a Gineva en el desfile, seguro el también le había contado todo, esto produjo una pequeña y sarcástica sonrisa -¿sucede algo amor?- te pregunto Nick inmediatamente -no, solo me dio un poco de risa imaginar como Joe le confesaba todo a Gineva- Nick inmediatamente se puso rígido, su mandíbula se tenso de tal manera que parecía capaz de reventarse los dientes, simulaste ignorar su reacción, al voltear la vista hacia la pasarela ya que las modelos comenzaron a salir te encontraste de frente

 

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ok chicas, se que les pongo capitulo aproximadamente cada mes

pero esque en reallidad no pienso que les guste mucho la novela :/

haganmelo saber si??

bueno les traigo una propuesta...

quiero como minimo 10 comentarios y 15 manos verdes para subir cap si??

y tienen que ser de Blogs diferentes, hablen con amigas suyas que les guste este tipo de novelas para seguir subiendo

ok ?

Mi Amigo Sexual (Nick & Tu) Capitulo 26

En realidad no tenía ningún sentido preocuparse por lo que tiene alguien si en verdad no lo amas y ya habías aprendido eso, ella había logrado tener tres hermosos hijos, unas hermosas gemelas y un niño precioso, te sentías muy feliz por ella.

 

Inmediatamente Andrea corrió hacia ti, las dos se abrazaron y comenzaron a ponerse al día, pero algo las interrumpió, se te había olvidado que habías venido con tu suegra y Gineva, te excusaste explicando la situación, intercambiaron números privados y organizaron un desayuno para mañana, luego de despedirte te apresuraste por encontrar la mesa que te correspondía, y gracias a dios ahí estaban sentadas hablando con mas personas de lo que esperabas, se te había olvidado por completo el hecho de que Denisse era la madre de los Jonas y que Gineva era la prometida de Joe, por lo que era suficientemente famosas como para encajar en la reunión, te integraste rápidamente en la conversación -permiso señoritas, debo llevarme a esta dama temporalmente- interrumpió de manera imponente y amable una voz aterciopelada y cordial la conversación, su mano rodeaba tu cintura, el momento fue incomodo, Gineva mientras se ahogaba con la bebida producto del deslumbrante rostro de Miguel y su hermosa voz asintió, volteaste a ver a Denisse la cual tenía una mirada suspicaz mientras otorgaba de manera aparentemente amable el permiso que había solicitado Miguel -con permiso- dijo este mientras ahogaba una sonrisa, te halo suavemente hacia la el centro del baile, él era el encargado de de abrir el baile de la noche y al parecer no podía haber elegido a mas nadie que a ti, le lanzaste una mirada fulminante a la que él respondió con una amplia y hermosa sonrisa -¿me permites?- preguntó luego mientras extendía su mano en señal de invitación, volteaste lo suficientemente rápido como para percatarte de que todos los veían por lo que no tuviste otra alternativa que aceptar con una aparente sonrisa (seguro se preguntaran porque hay que hacer un baile en el post fiesta de un desfile, el motivo es que el primero siempre es para caridad por lo que este debía ser un poco formal) envolví de nuevo tu cintura con su brazo mientras que con la mano desocupada tomaba tu mano para guiar el baile, estabas lo suficientemente cerca como para sentir su cálido aliento rozar tu rostro, alzaste tu mirada para encontrarte con su rostro y darle otra mirada de desagrado, pero al encontrarte con sus ojos color miel no pudiste hacer más que bajar la tuya rápidamente -no tienes porque sonrojarte- su tono era un poco jovial, odiabas ser tan trasparente con respecto a tus emociones y lo peor es que no sabias porque te habías sonrojado, no veías razón alguna, en lo único que podías pensar era en lo molesto que se pondría Nick al saber que habías bailado con el que él consideraba su única amenaza, lo cual era una estupidez porque solo Nick podría llamar tu atención, tal vez para las otras mujeres Miguel podría ser perfecto pero para ti la única persona a la que podías ver era Nick, aunque seguramente el no entendería eso y de seguro su orgullo de macho se vería afectado, tu mente paseaba por todas las cosas que podrías hacer para que Nick no se saliera de sus casillas, era demasiado celoso -te noto muy pensativa- te susurro sacándote de tus pensamientos -si estoy pensando que decirle a Nick cuando se entere que estuvimos bailando- tu tono ya estaba desenfadado lo cual te estresaba ya que querías sonar hostil pero definitivamente no podías tratar mal a Miguel -así que es un poco celoso-
-sí lo es, pero contigo se intensifica- frunció los labios de manera pensativa -entonces me tiene celos-
-¡no creo que sea gracioso!- le dijiste al ver su sonrisa aflorando -es que mira la situación, nos conocemos desde hace tanto tiempo, eres hermosa, a mi me consideran las mujeres atractivo aunque no sé porque, y ahora estamos bailando juntos en un evento, es obvio que tenga que sentir celos, yo los sentiría, lo gracioso es que tú te dieras cuenta ahora, aunque debo reconocer que siempre fuiste un poco lenta para asimilar las cosas-
-entonces no entiendo porque me sacaste a bailar a mí-
-¿a quién mas sacaría? Cualquier se haría ilusiones si la saco a bailar con la única que no pasa eso es contigo, piensa que es como un favor- suspiraste ya rindiéndote ante sus argumentos -eres buen bailarín- le dijiste luego -gracias tu también lo eres- sonreíste sin ánimos ante su cumplido, no podías sacar de tu mente lo que sentiría Nick al enterarse - ¿me permites? - pregunto una voz que se te hacia familiar, Miguel se aparto cordialmente para cambiar de pareja -no creo que ha Nick le agrade la idea-
-lo sé, no te imaginas lo preocupada que estoy, gracias por salvarme Joe-
-sí, sí, si me debes una y créeme una bien grande mira como ese tipa agarra a Gineva, me provoca estrangularlo- sonreíste al escuchar a Joe, al terminar al pieza Joe te saco de la pista, se devolvió rápidamente a buscar a Gineva la cual al pasar a tu lado te susurro: ¡es muy guapo! Le respondiste con una simple sonrisa, cuando ya estabas dentro de la limosina solo pensabas en como abordarías el tema, lo mejor sería que se lo dijeras a Nick esta misma noche antes de que se enterara por otro medio, el camino de regreso fue más corto de lo normal tomando en cuenta que había dejado a Denisse en su casa, al verte estacionada frente a la casa te comenzaste a sentir incomoda, Nick te esperaba en la puerta con Sofía en brazos, no ahora si el perfecto cuadro, era mejor que te dieran una puñalada que verlo tan calmado, sabiendo que tu le quitarías esa calma en unos minutos, lo saludaste con un suave beso en los labios al que él respondió muy satisfecho -¿qué tal te fue?- pregunto luego, torciste ligeramente el rostro ante su pregunta -bien, pero debo decirte algo que creo que no te va a gustar-
-está bien (tu nombre) te voy a contar lo que sucedió anoche, peo no te vayas a poner a gritar hasta que termine de contarte todo, además Sofía está dormida- alzo sus brazos para que la vieras, entrecerraste los ojos ante el camino que estaba tomando la conversación por lo que ahora dejarías que el terminara de contar todo primero -te oigo mi vida- le respondiste - ¡aja! tienes esa mirada, esa mirada de que ya quieres gritar- dijo luego poniéndose nervioso -no voy a gritar lo prometo- se veía tan lindo cuando le costaba sacar las palabras de su boca -ya vengo, voy a dejar a Sofía en su cuarto- se dirigió al segundo piso de la casa, mientras tú te acomodabas en el sofá de la sala principal, en unos minutos bajo sin estar menos nervioso, se sentó a tu lado guardando cierta distancia como para logar verte a los ojos -Nick todo este preámbulo me está impacientando- él sonrió nerviosamente -bueno como yo te había dicho... fuimos a la casa de Kevin a ver el juego, entonces los chicos comenzaron a llegar ya estábamos todos... - hizo una pequeña pausa para verte a los ojos -¡sigue!- te estabas impacientando -¡aja! Estas gritando-
-Nick es que me estas desesperando, continua por favor- volviste a guardar la calma, él aclaro su garganta para continuar -bueno como te estaba diciendo ya estábamos todos y mas, ya éramos como treinta, Kevin estaba como loco arreglando todo de manera en que no saliera nada destruido ya que Danielle lo mataría si se quebraba algo, entonces cuando ya Kevin estaba a punto de volverse loco Joe sugirió ir a terminar de ver el juego a otro lugar, todos estuvimos inmediatamente de acuerdo con la idea, es que tenias que ver a Kevin era muy cómico, estaba color tomate, bueno volviendo al tema, entonces decidimos salir de la casa pero había un problema a donde iríamos si reservación, entonces decidimos ir a un bar, sabes así cosas de chicos -
-¿Qué clase de cosas de chicos?- ya veías por donde iba todo
-tranquila, recuerda lo que me prometiste- frunciste mas el ceño mientras te mantenías con la boca cerrada -ok, entonces todos decidimos ir a un lugar más privado, un lugar en donde solo lidiáramos con cosas de hombres, ahí fue donde uno de los chicos recomendó el lugar, todos accedimos de inmediato, aunque yo nunca lo había oído ni Joe tampoco, entonces fuimos como si nada, cuando llegamos al lugar, o mejor dicho cuando entramos fue que nos dimos cuenta de todo, Joe me veía sorprendido y yo no sabía que decir o hacer, no podíamos irnos como gallinas porque no nos dejarían en paz, no te imaginas lo mucho que se burlarían de nosotros...- su mirada se quedo tiesa al ver tu cara -amor respira estas morada- en verdad se te había olvidado respirar producto de la histeria que estabas conteniendo, si creías que Nick era el celoso estabas equivocada -explícame algo...¿en qué clase de bar estaban?- intentabas tranquilizar tu tono de voz -bueno, estábamos en un bar..nudis...- la última palabra la dijo en un susurro aparte de incompleta -repíteme por favor- su mirada ahora expresaba vergüenza la clavo en el piso antes de responderte -en un bar nudista- respiraste profundamente un par de veces mientras pensabas que pregunta hacerle -cuanto tiempo estuviste en el bar y no me mientas porque me voy a enterar de alguna manera-
-bueno estuvimos como hora y media aproximadamente-
-y seguro solo estabas viendo el juego verdad-
-mi vida de verdad no hice nada malo-
-¿qué pasaría si yo me rodeo de hombres desnudos?- cerro sus ojos mientras su quijada se ponía tensa y sus puños se apretaban -no tiene comparación- dijo entre dientes -mira Nicholas Jonas no creo que ese papel de macho te ayude a solucionar las cosas en este preciso momento-

Mi Amigo Sexual (Nick & Tu) Capitulo 25

-te amo, estuviste maravillosa princesa- te murmuro con el tono más cálido y afectuoso que sus labios, solo los suyos podían adoptar -tu estuviste mucho mejor mi vida- le respondiste seguido de un beso en sus labios suaves y cálidos.

La mañana se dejo colar rápidamente, dormiste profundamente, tenias mucho tiempo que no lo hacías, para tu pesar debías despertarte temprano, primer motivo: debías arreglar todo para el desfile al que asistirías hoy, segundo: debías comenzar a organizarla fiesta del aniversario, todo debía ser perfecto ese día y tercero y tal vez lo que más te inquietaba: saber qué era eso tan cómico que le había sucedido a él y a los chicos la noche anterior, ¿Por qué habían salido fotos de ellos saliendo de ese bar?, definitivamente eso era lo que más te motivaba a despertarte, al pensar esto te levantaste de golpe saltándote el preámbulo de estiramiento al que estabas acostumbrada, lo buscaste con la mirada por la habitación y nada, te aseaste lo más rápido posible, por primera vez no te detuviste a elegir la vestimenta que llevarías, simplemente elegiste lo primero que viste al abrir el armario, bajaste corriendo las escaleras, al dar vuelta en el pie de la escalera en dirección a la cocina te chocaste contra su pecho y como de costumbre tuvo que sostenerte porque casi parabas en el suelo, él solo rio -buenos días amor, ¿cómo amaneciste?- dijo en tono neutro intentando ahogar la risa -bien amor ¿y tú?- dejaste que tu pelo te cubriera el rostro, te daba vergüenza que te viera sonrojada, obviamente lo estarías siempre pasaba cuando tropezabas en su presencia, sentiste como su dedo suavemente lo retiraba para permitir el encuentro de sus miradas -¿a qué se debe tanto apuro?- pregunto luego de un largo minuto en el que solo se dedicaron a verse directamente a los ojos -es que tenemos una conversación pendiente- ninguno de los dos desvió la mirada, él la perdió por un momento mientras se hundía en sus pensamientos -¡ah! Cierto, es muy cómico- dijo luego, frunciste el seño al ver su reacción, ya lo conocías se estaba haciendo el distraído -bueno puedes contarme- le dijiste ya impaciente -amor ya es tarde, no me da tiempo de contártelo como quiero, hablamos en la tarde-
-pero...- te callo con un beso, siempre hacia lo mismo cuando quería evadir un tema, sabia el poder que tenían sus labios sobre ti, de nuevo tus pensamientos comenzaron a ser incoherentes, pero esta vez tu mente gano y a duras penas lograste separarte de sus labios, el sonrió abiertamente - eres muy testaruda princesa, me tengo que ir -dijo luego rápidamente - ¡Nick! No es justo- el sonrió te beso rápidamente y con una agilidad increíble se soltó del abrazo que habías intensificado intentando agarrarlo, intentaste impedirle la huida, pero como si eso fuera posible, como si se tratara de el agarre de un niño se soltó en media fracción de segundo - ¡te cuento luego princesa, te amo, dale un beso de mi parte a Sofía!- grito desde la puerta, ¡increíble! Fue lo único que pensaste, subiste rápidamente a ver a Sofía con cierto sentimiento de culpabilidad ya que habías buscado a Nick antes que a ella, pero al llegar a su recamara te diste cuenta de que estaba dormida, su situación había mejorado notablemente ya dormía normalmente, en realidad era una niña muy tranquila, como era lunes los empleados estaban todos en la casa por lo que la niñera te ayudaría con ella hoy, escuchaste el timbre pero como hoy no tenias que abrir tu lo ignoraste, luego escuchaste como entraba gente a la casa, luego escuchaste a Laura hablando por teléfono, ahora caías en cuenta, hoy tenias muchos compromisos -¡(tu nombre)!- era la voz de Denisse, seguro estaba preparando el regaño por no avisarle sobre la hospitalización de Sofía corriste rápidamente a tu cuarto a encerrarte con la escusa de que debías arreglarte, no estabas preparada para oír el regaño que en verdad merecías, ella era su abuela y tenía todo el derecho de enterarse, deseabas tener a Nick al frente para ahorcarlo -como se le ocurre dejarme solo en esto- susurraste ya recostada de la puerta de la recamara, seguro sabía que Denisse se molestaría y como estaba enterado de que vendría a la casa prefirió huir por la derecha -te voy a culpar de todo, no me voy a aguantar yo sola el regaño...- le escribiste en un mensaje, paseaste más de lo normal por la habitación, ignorabas todos los gritos apurándote, luego de un tiempo ya era inminente tu presencia en la sala donde estaban todos esperándote, bajaste las escaleras, Laura te enseñaba el vestido mientras tú solo buscabas a Denisse con la mirada, luego la viste venir con Sofía en brazos en tu dirección -hola Denisse ¿Cómo estás?- intentaste que tu tono de voz fuera lo más casual posible -ya hable con Nick y espero que no se repita- te respondió inmediatamente en tono cebero -seguro que no se va a repetir- ahora tu tono era alegre, puso a Sofía en brazos de la niñera y se acerco a ti para comenzar a arreglarse, apenas eran las once de la mañana, pero el desfile de hoy se haría a las cuatro lo que quiere decir que ya estabas retrasadas, además era Chanel y obviamente no podías perderte nada, de todas formas debías escribir el articulo crónico de la semana para Vogue.

Eran las tres y cuarto ya estabas abordando la limosina que te llevaría a ti y a Denisse así te vestiste:

 

Te diste cuenta de lo mucho que extrañabas este mundo, extrañabas todas las entrevistas que te hacían luego del desfile, las preguntas que esperaban tu aprobación o rechazo ante la colección, todo el mundo en el que te habías refugiado antes de encontrarte con Nick, de lo que si estabas segura es de que no te arrepentías de ninguna de tus acciones pasadas, simplemente en cierta forma esto se había vuelto parte de tu vida y ahora te dabas cuenta de que no podrías renunciar a ella, al terminar la ronda de preguntas de las diferentes revistas te dirigiste al salón donde se llevaría a cabo el coctel, de todas formas ahí también abrían periodistas pero en menos cantidad, mientras saludabas a las diferentes personas de la reunión te topaste con una mirada intensa, esa mirada color miel acompañada de ese angelical rostro y ese hermoso cabello color cobre ligeramente fuera de orden, su mano hizo un ademan despreocupado en forma de saludo mientras se acercaba a ti con una gran sonrisa dibujada en su rostro dejando mostrar sus hermosos dientes -hola (tu nombre)- te dijo mientras te daba un gran abrazo, tenia aun ese mismo efecto de seguridad y comprensión que hace tanto tiempo -hola Miguel ¿Cómo estás?- se soltaron lentamente, el no quito su mano de tu cintura debido a que en ese preciso momento era su turno de ser retratados, su peculiar movimiento en el que su mano aun libre dejaba filtrar sus dedos por ese lacio cabello cobre que se había vuelto una firma en su personalidad, su tranquilidad que solo tú por conocerlo tanto sabias que era aparente, todavía después de tanto tiempo lo seguían poniendo nervioso las cámaras, tu solo sonreías al ver su actitud -creo que ya es suficiente- dijo en un tono tan tenue que solo tu podías oírlo, te halo delicadamente para dirigirse al otro lado del salón donde ya hubiesen pasado las cámaras -cuéntame ¿cómo esta mi sobrina?- pregunto mientras se detenía -hermosa, esta grandísima-
-como su madre por supuesto, y Nick ¿Cómo esta?- su mirada se despejo por un momento pero hiciste caso omiso a esta señal -bien esta estupendo, mas hermoso que nunca- dijiste entre risas -si lo he visto en las revistas, cuéntame algo ¿Cuál es su secreto para ser tan bello?-
-¿te estás burlando de mí?-
-si solo un poco- te respondió con una carcajada -sabes que esta noche vi a Andrea aquí- agregó luego, Andrea había sido el tercer mosquetero en tu etapa universitaria, igual que tú y Miguel había sufrido las consecuencia de ser parte de su familia, sentías muchas ganas de verla, tal vez ella sentiría lo mismo que tú en este momento -llévame a verla- le pediste a Miguel, el te tomo del brazo mientras te ayudaba a traspasar la multitud de la manera más ágil posible, sin llamar la atención de los presentes, la reconociste inmediatamente, tenia los mismos rasgos que hace tres años, aun conservaba su larga cabellera dorada onduladamente agraciada, una esbelta figura, tal vez un poco mas rellena que la tuya lo cual no era extraño ya que siempre lo había sido, ella volteo lentamente ante el sonido de la voz de Miguel llamándola, ellos si habían mantenido fuerte el lazo que los unía, lo cual te hacía sentir nuevamente culpable, habías renunciado a muchas cosas por estar con Eduardo, mientras ellos recién graduados viajaban de mochileros por la vieja Europa tú estabas organizando cenas de negocios para los socios de Eduardo, ellos por muy poco que fuera había disfrutado algo de su juventud y sin embargo Miguel todavía no tenia compromisos mas allá de los que le acarreaba el trabajo que amaba por lo que había estudia y para lo que lo había hecho, el análisis de la situación volvió a hacerte estremecerte, sentías como si los años perdidos pesaran cincuentas kilos sobre tus hombros, aunque solo tenias veinticuatro, aunque tú no eras la única que se había casado, Andrea también lo había hecho pero en condiciones diferentes; ella se había enamorado de alguien humilde, un hombre sin ningún tipo de riquezas materiales, pero ¿qué significaba eso? En realidad no tenía ningún sentido preocuparse por lo que tiene alguien si en verdad no lo amas y ya habías aprendido eso, ella había logrado tener tres hermosos hijos, unas hermosas gemelas y un niño precioso, te sentías muy feliz por ella.

 

Mi Amigo Sexual (Nick & Tu) capituo 24

-Nick ya basta, ve para la casa de tu hermano y yo puedo invitar a Gineva a la casa, seguro no le va a importar, ¿Danielle estará allá con ustedes?-

-no es que Danielle está de viaje, está visitando a sus padres-
-a bueno no importa en serio, disfruta yo voy a estar bien-
-bueno si lo vez de esa forma, igual la casa está llena de guardaespaldas-
-Exacto- dijiste para culminar la conversación, una chispa de emoción recorrió su rostro, te encantaba ver a Nick actuar de esa forma, cuando estaba frente a las otras persona actuaba de manera diferente, era como si fuera serio, siempre de mal humor, pero cuando estaba contigo su cambio era radical, sonreía por cualquier cosa, siempre hacia chistes, era muy agradable compartir el tiempo libre mutuamente -pero tienes que recompensarme con algo- Nick puso los ojos en blanco mientras asentía con la cabeza con una sonrisa -bueno, vas a tener que llevarme a almorzar por lo menos dos veces esta semana-
-creo que puedo hacer el sacrificio de llevarte tres veces, y así sería un cambio justo- respondió, lo golpeaste en el brazo, se acerco a ti y te dio un beso -no es necesario pedirlo amor- te lo dijo tan cerca de tu cara que su tibio aliento paseaba por tu rostro, después de haber terminado de comer se dirigieron al coche Nick te llevaría a casa y luego iría a la casa de Kevin -Nick, tienes que desviarte- sus manos se tensaron y volteo lentamente su rostro para verte -¿te sientes mal?- pregunto con la mandíbula tensa, entendías su reacción porque siempre te pasaba algo, ya estaba paranoico -no, tranquilo, solo vamos a pasar buscando a Gineva por su casa, es que no quiere manejar de noche y Joe ya se fue a la casa de Kevin- soltó una risa sarcástica, como si se reprochara a sí mismo -no hay ningún problema, no hay que desviarnos tanto- dijo luego -sabes nunca he visto la casa de Joe-
-es del mismo estilo que la mía, digo nuestra, casi igual, lo que cambia es la decoración y la de Kevin también, cambian pocas cosas- te encanto la aclaratoria que hizo, sin razón aparente te gusto
-que aburridos son, porque tienen el mismo estilo de casa, todas mis propiedades, ahora nuestras claro, son diferentes, inclusive por dentro- Nick rió ante tu observación -solo somos un poco convencionales, es todo-
-igual es aburrido, aunque me acabo de dar cuenta de que amo lo aburrido- le diste un rápido beso en los labios -ya Gineva nos está esperando afuera-
¬-si, tranquila es en esta esquina- dio vuelta a la derecha, definitivamente no se había equivocado en la descripción, la casa era exacta a la que vivías actualmente, solo cambiaban pequeños detalles y el color, Gineva se monto inmediatamente en el coche, te acomodaste en el asiento de manera en que pudieras ver de frente su rostro -Gine ¿Cómo estás?-
-bien y ustedes?-
-bien, gracias- respondió Nick, inmediatamente Gineva y tu comenzaron a intercambiar información, la noche seria súper divertida, de cierta forma necesitabas una noche de chicas, criticar a las otra mujeres, hablar de hombres, todo lo que ello incluía, aunque no podías negar que lo que más deseabas era estar con Nick, esto te producía cierta frustración ¿te estarías convirtiendo en controladora? Posesiva?, no lo sabías lo único de lo que si estabas segura era de que Nick se había convertido en el epicentro de tu universo, lo amabas inmensamente, Nick las dejo en la casa, se encargo de dejar a Sofía dormida y luego partió a ver el juego en la casa de su hermano mayor, Gineva y tu se dirigieron inmediatamente a la cocina, tanto Nick como Joe eran estrictos en su dieta por lo que este era el momento preciso para romperla, tomaron lo primero que encontraron en la alacena que tuviera las suficientes calorías como para dejar de comer en dos meses, sincronizaron la televisión en E! seguro aparecería un chisme lo suficientemente bueno como para hablar de él toda la noche, le contaste a Gineva los planes que tenias para celebrar tu aniversario, ella se alegro tanto como tú, le encantaba organizar una fiesta, entonces ya te estabas imaginando todo, la lista ya estaba hecha en tu cabeza, solo faltaba hablar con Laura para que se encargara de conseguir todo, hablaron hasta de los gustos íntimos de cada uno de los Jonas, claro Joe y Nick que era a los que ustedes conocían, te daba cierta vergüenza pero Gineva se había convertido en tu hermana, le tenias plena confianza, te enteraste de cómo había tenido que luchar contra Camilla y su orgullo para poder lograr estar con Joe tranquilamente, resulta que Miley no era la única que se las traía, en más de una oportunidad Gineva se había tenido que hacer la desentendida o la estúpida mas bien, cuando Joe llegaba tarde o se desaparecía y luego en los periódicos aparecía en primera plana una foto de ellos en el mismo club o el mismo hotel, de todas formas eso ya había cambiado en ese momento estaban en la etapa de amigos con derecho por lo que no podía armarle un escándalo cuando no había tenido derecho de hacerlo, definitivamente todas habían tenido que sacrificar algo para lograr lo que querían, ya eran las tres de la mañana y no tenían ni el mínimo rastro de sueño, te levantaste a revisar a Sofía, cuando regresaste Gineva estaba embelesada viendo el televisor con la boca abierta, cuando seguiste su mirada y tus ojos se posaron en la noticia tuviste la misma reacción, no sabias si era sorpresa o ira, o estabas entrando en estado de Shock, te llevaste las manos a la boca intentado sostener tu quijada, Gineva desvió la mirada temporalmente a la tuya, las dos coincidieron y luego se volvieron a clavar en la televisión -no puedo creerlo- dijo ella lentamente -tenemos que mantener la calma, los medios alteran mucho las cosas- le dijiste, intentando calmarte más a ti misma que a ella -es que... - ahogo sus palabras con su manos -vamos a esperar a que nos expliquen- dijo luego más calmada -¡oh! Daniell ¿lo habrá visto? - era extraño que tu primera reacción fuer preocuparte por Daniell, tal vez porque tú y Gineva se estaban acompañando a diferencia de ella que estaría sola -ella va estar bien, además está con su familia- resulta que las cámaras habían captado a los hermanos Jonas junto a sus ex compañeros de banda saliendo de un bar nudista en el centro de Londres, tenias que esperar a que te explicara, eso no era lo que te había dicho Nick que haría, -voy a esperar a que me lo cuente- dijo Gineva -tienes razón, es posible que de mayores resultados, si los enfrentamos lo van a tomar de pretexto para ponernos como las malas u no se lo podemos permitir- tu seguirías como si nada hubiera pasado, esperarías a que Nick te contara, si no lo hacía era porque no quería que te enteraras lo que apoyaría la conclusión de que Nick te era infi... ni siquiera te atrevías a pensar en la palabra -Joe me viene a buscar, al parecer ya termino la noche de hombres- dijo en tono sarcástico -bueno tranquila si quieres te puedes quedar-
-no le daríamos razones para sospechar que sabemos-
-tienes razón- en treinta minutos Joe te saludaba desde la ventana del coche mientras Gineva lo abordaba, Nick estaba bajándose del suyo -hola amor- te dijo como si nada mientras te daba un beso corto en los labios -hola, ¿Qué tal te fue?- le preguntaste, notaste inmediatamente como su mirada se afirmo en seña de hostilidad, inmediatamente te pegaste más a su cuerpo intentando buscar señales de tensión o nervios, algo que lo delatara, pero nada y lo peor es que la mirada solo duro una fracción de segundo, no habías logrado conseguir nada concreto, le besaste el cuello intentando buscar un olor a camarera barata y nada -bien, el equipo por el que aposte gano, debías ver la cara de Kevin, fue muy cómica, todos nos deben a mí y a Joe- respondió jovialmente -mmm, y ¿no hicieron más nada?- lanzo su mirada en busca de la tuya, intentas disimular todo con gestos apáticos aunque te morías por saber o por que confesara, él solo encogió los hombros -nada, aunque sabes que paso algo muy gracioso, pero te lo cuento mañana estoy muy cansado- se quito la ropa que traía y se lanzo en la cama, le dio unas palmaditas al lado de la cama que tu ocupabas en signo de invitación, te abalanzaste lentamente sobre su cuerpo, el te envolvió con sus fuertes brazos -cuéntame- le susurraste al oído -no creo que te interese tanto- te respondió mientras comenzaba a acariciar tu cabello -todo lo que tu digas me interesa- le insististe, esta vez ya rozabas tus labios de su oreja intentando provocarlo, pero tu juego se te volteo, sentiste sus tibios labios tocar tu cuello, inmediatamente te estremeciste, su mano ya estaba recorriendo tu cuerpo, tu mente comenzó a estructurar frases incoherentes por lo que preferiste mantenerte callada, su mano se afirmo en tu cuello guiando tus labios a los de él para así dar pie a un beso apasionado, luego de un largo periodo de tiempo separo sus labios de los tuyos para permitirte respirar, aunque era lo que menos podías hacer cuando sentías como su miembro excitado chocaba contra tu vientre, sus manos se deslizaban por todo tu cuerpo, de repente sentiste como se levantaba de la cama contigo en sus brazos -¿Qué sucede?- le preguntaste mientras besabas su cuello y pecho -quiero tomar una ducha- lo miraste pícaramente, el se consiguió con tu mirada expresando, deseo era una de sus miradas fogosas, llenas de vida y pasión, su seguridad te hacia desearlo aun mas -te voy a hacer gritar princesa- la expresión tan sensual de sus palabras hizo que no aguantaras las ganas de besarlo, pegaste tus labios apasionadamente a los suyos, él correspondió el beso con el mismo deseo, te coloco ya desnuda sobre el mueble de lavado, se separo de ti temporalmente para abrir el grifo de la bañera, dejo rodar sus bóxers lentamente por sus torneadas piernas, al darse vuelta hacia ti pudiste ver el nivel de su excitación, se acerco a ti rápidamente, te envolvió nuevamente con sus labios te aferraste fuertemente a él, de repente todas esas fuerzas se desvanecieron cuando sentiste su dedo explorándote, no pudiste evitar soltar de un solo golpe todo el aire que contenían los pulmones, sentiste como sus labios pegados a tu cuello se moldeaban una sonrisa, ya no tenias solamente uno de sus dedos dentro de ti, ahora eran tres que se movían rápidamente, su boca bajaba suavemente por tus senos, los recorría por cada centímetro que les correspondía, su lengua rosando tu piel era el placer más exquisito que podrías haber sentido, bajo lentamente hasta tu abdomen, y continuó bajando, ahora sus dedos habían cambiado de posición con sus labios, daba pequeños apretones a tus senos con las ñemas de sus dedos mientras su lengua exploraba tu interior -es hora amor- te susurro mientras subía hacia tu labios, su boca reclamó la tuya mientras con sus brazos te alzaba llevándote en dirección a la bañera, se sumergió el primero colocándote sobre él, en el momento de acomodarte sobre su cuerpo sentiste como su miembro te penetro lentamente, todo el aire de tus pulmones salió inmediatamente con un gemido lleno de éxtasis, su cuerpo abrazado al tuyo se movía cada vez más rápido, su respiración rozaba contra tu pecho, la fricción producida por el agua agilizaba las cosas, Nick se aferraba mas a tu cuerpo y aunque los dos se encontraban al extremo del agotamiento no querían, no podían detenerse, los movimientos se hacían cada vez más rápidos a medida que jugaban con las posiciones, Nick culmino acostado sobre tu cuerpo casi sin aliento luego de conseguir una orgasmo tan maravilloso que hizo que tus habilidades motoras se descontrolaran, en ese preciso momento agradecías su excelente condición física -te amo, estuviste maravillosa princesa- te murmuro con el tono más cálido y afectuoso que sus labios, solo los suyos podían adoptar -tu estuviste mucho mejor mi vida- le respondiste seguido de un beso en sus labios suaves y cálidos.

Mi Amigo Sexual (Nick & Tu) Capitulo 22 y 23

Gineva- Hola (tu nombre)-
Tu- hola amiga, necesito un favor, ¿estás con Joe?-

Gineva- no si por eso te estaba llamando, resulta que estaba con Camilla en el juego y obvio que yo no iba a estar en el mismo lugar que esa-
Tu- bueno precisamente, tenemos que encararlos, Nick me hizo algo parecido- le contaste todo
Gineva- no puede ser, están pasados, ¿Qué podemos hacer?-
Tu- bueno vamos a averiguar a donde van a almorzar y nos presentamos allá-
Gineva- me parece perfecto, esas no pueden salirse con la suya, por eso es que Danielle no se fue y se quedo plantada allí con ellos, deja averiguo y te llamo- en menos de cinco minutos Gineva se estaba comunicando contigo para decirte el lugar a donde se dirigían, en veinte minutos a lo mucho la pasaste buscando, ya estaban en camino al restaurante, Gineva estaba que echaba humo, por un momento te dio mucha risa pero te contuviste, la entrada del restaurante estaba llena de fotógrafos, los atravesaron sin mucha dificultad ya que el restaurante tenia empleados dedicados a ayudar a entrar a la personas, cuando entraron recorrieron el local con la vista, Gineva te golpeo con tu codo, cuando volteaste estaban todos riéndose de lo más tranquilos exceptuando a Danielle, que no quitaba su cara de pocos amigos, al ver a Miley sentada al lado de Nick te subió el nivel de histeria, atravesaron las mesas mas erguidas que de costumbre robando las miradas de todos los hombres que allí se encontraban, uno de los guardaespaldas cargaba a Sofía, Joe que era el que las veía de frente se quedo boquiabierto al verlas, seguro no se esperaban esto, Danielle sonrió ampliamente al seguir la mirada de Joe y encontrase con ustedes, Nick volteo ante una seña que le hizo Kevin, al verte su cuerpo se puso tenso inmediatamente, la tomo unos segundos reaccionar, se paro cuando asimilo la situación -hola amor- dijo mientras te daba un beso rápido en los labios -hola cielo- respondiste, le hizo una seña al mesonero, inmediatamente trajeron dos sillas una para ti y una para Gineva, Nick mando a acomodarla a su lado izquierdo, pero ordenaste a él mesonero que la colocara entre él y Miley; Gineva hizo lo mismo pero con Joe y Camilla -no sabía que vendrías- te susurro Nick al oído -si me di cuenta, lamento incomodarte- simulo ignorar tu comentario -me alegra que vinieran -comentó luego Nick en voz alta mientras tomaba tu mano, viste de reojo como Miley clavaba el tenedor en la mesa -a mí también me alegra, la compañía era pésima- dijo Danielle, acercaste tus labios a la oreja de Nick, lo suficientemente cerca como para que tus labios rozaran su lóbulo -no creas que esto está resuelto- le susurraste, sonrió ampliamente como si le divirtiera la situación -propongo un brindis - dijo Gineva alzando la copa -por las relaciones terminadas - Nick y Joe dudaron en alzar la copa pero tu mirada sirvió de impulso, todos alzaron las copas, aunque tú no pedias tomar alcohol igual brindaste con jugo al igual que Danielle, todo el tiempo en el restaurante te limitaste a vigilar a Miley que de vez en cuando lanzaba miradas furtivas a Nick, en más de una ocasión compartiste los labios con él, para que quedar bien claro que tú eras su esposa y que si Miley quería ocasionar problemas no le sería tan fácil, Nick estaba contentísimo, parecía no darse cuenta de la situación, al terminar de comer te levantaste inmediatamente de la mesa -bueno fue un placer compartir con ustedes, pero ya quiero irme - dijiste, Nick se levanto inmediatamente y tomo en brazos a Sofía, te despediste cordialmente de todos incluyendo a Miley ante todo eras una dama, Nick hizo lo mismo pero más rápido, paso por la caja a cancelar y luego te alcanzo en la puerta -creí que ibas a llegar tarde a casa- el solo sonrió, con un brazo te tomo por la cintura y con el otro sostenía bien a Sofía, uno de los guardaespaldas cargaba a Nicholas (hijo), los fotógrafos como era de esperarse estaban en la entrada, esta vez Nick tomo el volante del vehículo los guardaespaldas irían en el otro coche, se pusieron en marcha rápidamente, el seguía con su gran sonrisa -no sé qué te causa gracia-
-me encanta que defiendas lo que es tuyo, solamente eso-
-pues en realidad no sé si eres mío- se orillo inmediatamente en la autopista, te tomo la cara con las dos manos y te hablo tan cerca que sus labios rosaban con los tuyos -soy todo tuyo amor, al igual que tu eres toda mía- luego te dio un beso tierno, se acomodo de nuevo en el asiento y puso en marcha el coche, no podías emitir palabra, te molestabas contigo misma por dejarte convencer tan fácilmente, con una simple frase ya había logrado que olvidaras de lo sucedido, y es que era tan hermoso que lo lograba, sabias que te quería el problema eran sus celos y tu orgullo y lo peor es que te daba la impresión de que él disfrutaba verte enfadada.

-¡Nick!, ¡Nick!- Gritaste desesperada esa misma noche desde el cuarto de Sofía, la bebé no paraba de llorar, no quería alimentarse lo cual era raro y tampoco tenía el pañal sucio, algo estaba sucediendo, al quitarle la ropita para revisarle nuevamente te percataste de que su temperatura era más elevada de lo que debería -¡Oh! ¡Nick! ¡Ven!- Nick apareció de repente en la habitación solo en bóxers totalmente dormido -¿Qué pasa?- dijo entre bostezos -el problema es que no lo sé, la bebé no está bien- los ojos se le abrieron como platos inmediatamente, le tomo un segundo reaccionar, tu cara debía ser espantosa, la tomo en brazos mientras que en tu desesperación recorrías la habitación llenando una maletica con cosas de la bebe que podría necesitar, la manos te temblaban, Nick ya estaba bajando las escaleras, te detuviste un momento al ver que él solo estaba en bóxers, no pudiste evitar una pequeña sonrisa, te devolviste a la recamara para buscarle cualquier ropa que consiguieras, tomaste el short y la camisa que se había puesto hoy para jugar, obviamente estaba sudada pero eso que importa, de igual manera él pretendía irse en ropa interior, tu solo tenias un pantalón de pijama largo y una camiseta que era parte del conjunto color rosa, Nick tocaba la corneta rápidamente, te irrito un poco pero luego te diste cuenta que era para los guardaespaldas, que salían de la pequeña casa que se les había asignado en pijamas rápidamente, Nick acelero sin pensar el coche -¡hay Nick está demasiado caliente!- ahora si estabas llorando -tranquila, tranquila todo va a estar bien- aunque él parecía más nervioso que tu, tenía el volante fuertemente agarrado y ya había alcanzado los 160 K/H, claramente al coche de la seguridad se le dificultaba seguirnos, Nick era un buen piloto, freno de repente en la entrada de emergencia, el ruido de los cauchos producido al chocar con el pavimento fue casi ensordecedor, se bajo de golpe, le dio vuelta al coche en dos zancadas para abrirte la puerta, no le diste tiempo de pensar, tomaste la bebe y la pusiste en brazos de uno de los guardaespaldas, Nick hizo un gesto de confusión, tomaste rápidamente la camisa y el pantalón del asiento, le ayudabas a poner la camisa mientras él se ponía el pantalón refunfuñando -no era necesario- dijo entre dientes, se alzo rápidamente, tomó tu mano, acelero su paso casi arrastrándote, tomo la bebe en brazos y se abalanzo hacia los doctores, internaron a la bebe dentro de un consultorio mientras la revisaban, tenían que hacerle los análisis antes de emitir algún juicio, lo único que te adelantaron era que tenia alta temperatura y le darían un medicamento para controlársela, tendría que estar bajo observación por lo menos tres horas, Nick estaba en una esquina con la cabeza entre sus manos, te acercaste a él para rodear su cintura con tus brazos, te respondió el abrazo mientras pegaba sus labios de tu cabello -Nick no creo que sea el momento- le reprochaste al sentir como algo vibraba en sus pantalones -por Dios princesa ¿por quién me tomas? Es mi celular - no pudiste evitar ponerte roja por la vergüenza -lo siento - le dijiste el solo te apretó mas contra su cuerpo mientras soltaba una carcajada, tu mano entro en du bolsillo pera sacar el celular, rozaste accidentalmente su ingle a lo que el reacciono estremeciéndose -lo siento - volviste a decirle, tus mejillas parecían un tomate -es Joe quiere saber cómo esta Sofía, ¿tu le dijiste algo?- su mirada paseaba por tu rostro en espera de una respuesta
-no, yo no le dije- y era cierto no te había dado chance de hacerlo
-lo voy a llamar- tomo el celular y salió de la habitación, te volteaste hacia Sofía acomodada en esa camita, no pudiste evitar volver a llorar, esto era peor de lo que imaginabas solo había un sentimiento parecido a este... te estremeciste al sentir como el agujero que había cicatrizado en tu pecho latía suave y punzantemente, te pudiste evitar encorvarte un poco ante la sensación, si Nick, aunque estuviera contigo en ese momento la probabilidad de que pudiera alejarse de ti existía y ardía mas en tu corazón que cualquier otro hecho o acción -todo va a estar bien amor - susurro Nick al oído, no pudiste evitar pegar un pequeño salto de sorpresa -ya Joe viene en camino con Gineva, hable con Kevin y quedamos en no decirle nada a mis padres, Danielle no podrá venir porque tiene que cuidar al bebé, pero te manda a decir que a primera hora de la mañana estará aquí - luego tomo un respiro, todo lo había dicho demasiado rápido, la situación de causo gracia, alzaste tu mirada y pegaste lentamente tus labios helados producto de los sollozos a los suyos que estaban tibios y llenos de vida, tu esperanza era él sin duda, volviste a confirmar que tu vida giraba en torno a la de él -te amo -dijo entre tus labios -yo también te amo pero... - se alejo lo suficiente de ti como para encontrar su mirada con la tuya -¿pero qué?- sus ojos se arquearon ante la frustración no saber que le dirías, torciste tu nariz -es que hueles a sudor, amor - soltó una carcajada que tuvo que ahogar para no hacer mucho escándalo -bueno eso en parte es tu culpa, tu elegiste entre toda mi ropa esta y sabias que estaba sudada, ¿de verdad huelo tan mal? - Pregunto mientras intentaba olerse -todo tu olor es perfecto amor, solo bromeaba -le dijiste -bueno no creo que sea cierto, la enfermera parecía intentar no desmayarse al verme-
-jaja eso fue porque eres Nick Jonas, seguro estaba intentando no lanzarse encima de ti para pesarte-
-no yo creo que fue por mi olor- ahora sonreía
-bueno en realidad, ahora que lo pienso bien, si debe ser por tu olor- respondiste a su sonrisa mientras arrugabas la nariz, su mirada se nublo por una repentina tristeza al ver a Sofía acostada en la pequeña cama -va a estar bien amor, es un Jonas -le dijiste intentado reconfortarlo, ya era tu turno de hacerlo siempre era él quien te daba ese rayo de esperanza -ya lo sé amor, pero no puedo evitar preocuparme-
-Nick, yo también estoy preocupada pero dentro de mi algo me dice que va a estar bien- sonrió sin separar sus labios y te dio un pequeño beso en la frente -voy a la cafetería ¿quieres venir?- te pregunto
-no amor prefiero quedarme con ella- no se vio muy convencido pero salió -¡oh! Nick, se me quedo el medidor de azúcar-
-cierto, pero no te preocupes estoy en una clínica, le voy a pedir a una enfermera que me la mida-
-preferiría que fuera a UN -insiste énfasis en este calificativo -enfermero o un Doctor- el sonrió abiertamente -amor, prefiero las manos de las enfermeras-
-Mira Nick, mas te vale que te alejes de esas enfermeras revueltas, porque sino...- no te dejo terminar -estaba bromeando, solo me gustan tus manos amor-
-Más te vale- le dijiste
-además me encanta verte celosa- todavía reía, es mas parecía más alegre con tus celos -bueno tal vez mientras vas a la cafetería consiga un Doctor que me revise, tu sabes por cuestión de prevenir - ahora tu tono era provocativo, frunció el seño tanto que casi sus cejas se unieron -cuidadito, cuidadito- fue lo único que dijo mientras se alejaba por el pasillo asintiendo con la cabeza, el también siente celos, fue lo único que pensaste; te estabas acomodando en una de las sillas de la habitación para intentar medio dormir, pero sonó un golpeteo en la puerta -pase- dijiste poniéndote de pie nuevamente -(tu nombre), lo siento mucho, que horrible, todo va a estar bien- dijo Gineva en susurros preocupados mientras entraba a la habitación y se abalanzaba en tus brazos -¿Cómo esta?- pregunto Joe -hasta ahora no sabemos nada, tenemos que esperar los resultados de los exámenes lo importante es que lograron estabilizarle la temperatura-
-todo va a salir bien- te dijo Joe mientras te abrazaba, -todos estos hermanos tiene ese efecto, cuando abrazan te sientes protegida- pensaste -gracias por venir- le susurraste -para eso es la familia cuñadita, ¿Dónde está Nick?- pregunto mientras recorría la habitación con la mirada -fue a medirse la azúcar y luego a comer-
-a bueno voy a intentar alcanzarlo en la cafetería- dijo mientras salía de la habitación, le dio un pequeño eso en los labios a Gineva y luego salió, las platicas pasaban de un lado al otro, Gineva era una buena amiga de eso estabas segura, Nick te aviso que se quedaría en el pasillo con Kevin que acababa de llegar y Joe, ya habían pasado dos hora y no se sabía nada de los resultados de los exámenes, saliste de la habitación para lograr estirar las piernas, al girar la cabeza al lado izquierdo te percataste de que Nick, Joe y Kevin hablaban con dos doctores, Nick tenía su mano en la boca y Joe le apoyaba una de las suyas en el hombro, sabias que algo pasaba, comenzaste a negar con la cabeza y tal vez por causa de una reacción estúpida comenzaste a llorar por miedo a lo que pudiera estarle pasando a Sofía, Nick te vio apoyada del marco de la puerta, volvió a ver al Doctor sin dejar de vigilarte con el rabillo del ojo, tu mente estaba nublada, Gineva salió y al ver en el estado que estabas te tomo en brazos -quiero salir de aquí, algo está mal- pensabas repetidamente, te soltaste del agarre de tu amiga y caminaste en dirección a la entrada que llevaba a los jardines de la clínica, antes de llegar a la puerta alguien te sostuvo del brazo, al ver su cara ahí tan tierna y protectora te abalanzaste en sus brazos -¿qué sucede Nick?, dímelo por favor- dijiste entre los sollozos -es todo culpa mía amor, solo culpa mía- decía ya con las lagrimas también en su mejilla -¿Qué sucede?- volviste a preguntarle -es diabética... lo heredo de mi- alzaste la mirada para ver su rostro, jamás lo habías visto expresar tanto sufrimiento, deseabas poder leer su mente en este momento, aunque estabas segura que su mirada nunca sería tan clara como ahora, soltaste un bufido ante su afirmación -cállate, no es tu culpa- sin saber porque estabas relajada, ligeramente más calmada -¿Cómo vas a decir eso?- torció el gesto de manera dolorosa al preguntar esto, -pues no sabías que ella precisamente lo heredaría, aparte podríamos culpar a el karma de mi familia, que es lo más probable- intentabas subirle el ánimo, te imaginabas lo que debía estar sintiendo y no debe ser fácil estar en su posición, a Nick se le formo una media sonrisa, pero solo eran apariencias, sus ojos reflejaban esa oscuridad que representaba a la tristeza -debemos agradecer que la diagnosticaron a tiempo, además tú has vivido con eso tranquilamente, ella también va a poder- todavía intentabas subirle el ánimo, el te abrazo más fuerte -no puedes perdonarme todo princesa- esto te lo dijo en un susurro, tus ojos se arquearon de sorpresa ante lo que acababa de decir, como se le ocurre decirte esto, además en el caso de que así fuera, tu decidías que perdonar y que no, el no tenia que sentirse culpable por eso también, ahora estabas molesta, por qué tenía que absorber todas las cosas malas que sucedían, tu tenias tanta culpa como él, en realidad era más probable que tus acciones trajeran como consecuencias todas las cosas que les habían sucedido -no vuelvas a decir eso, yo decido que te perdono y que no- dijiste entre los dientes luego de pensar, el te beso de nuevo, esta vez en la mejilla -podemos llevarnos a Sofía dentro de treinta minutos, solo tenemos que seguir el tratamiento- argumento luego evadiendo el tema que él había comenzado, se separaron para poder caminar hacia la habitación y reunirse con la familia, te sentías rara al pensar en ellos como familia, era una sensación rara pero alegre, nunca había tenido ese sentimiento y nunca lo habías deseado, pero ahora que lo tenias no podías dejarlo, te sentías obligada a conservarlo y protegerlo, los Jonas eran tu familia definitivamente, al encontrase con ellos en el pasillo Joe te rodeo los hombros con su brazo y te beso la mejilla -todo está bien- te dijo luego, todos entraron a la habitación, excepto Nick y Kevin que arreglarían los papeles de para poder salir de la clínica, Joe no se separo de ti en ningún momento, tenía con la otra mano agarrada a Gineva, te sentías desubicada pero al mismo tiempo alegre de que no estuvieras sola, Nick entro luego -¿me permites?- le pregunto a Joe con una sonrisa mientras alzaba su mano hacia ti, Joe hizo un gesto de desagrado en son de broma -claro, como a Joe le encanta abrazar, seguro Gineva ya no lo soporta- continuo Kevin con la broma, todos rieron -bueno ya se acabo el chiste, puedes dármela- dijo Nick poniéndose serio, todos volvieron a reír, pero sin embargo te soltaste del brazo de Joe para ir a los que en verdad deseabas los de tu esposo -aun hueles mal- dijiste arrugando la nariz, todos rieron inmediatamente -no te rías Joe que ti no olías a rosas ayer- agrego Gineva, -el doctor interrumpió la juerga al entrar a la habitación -ya pueden irse- exclamo con una sonrisa, Nick tomo a la niña en brazos mientras que uno de los guardaespaldas tomaba la maletica que habían traído, te sentías aliviada, nada se había salido de control, las dos personas más importantes en tu vida estaban fuera de peligro, pero ¿Por cuánto tiempo? ¿Habría un próximo peligro? ¿Podría evitarse? Intentar responder estas preguntas te provocaba un escalofrió, y más pensando que todas las respuestas dependían de Madelene, de lo que te solicitara para mantener a tu familia fuera de peligro.
-¿pasa algo, amor? Estas muy callada- pregunto Nick ya en el coche camino a casa
-¿Nick te das cuenta de que mientras estés a mi lado nada va a estar tranquilo?- Nick abrió los ojos como platos y se puso tenso, lo notaste al ver sus manos apretar el volante - ¿Qué quieres decir?- pregunto con recelo
-o sea quiero que entiendas que mientras estés conmigo Madelene no va a dejarte en paz, ni a ti ni a tu familia, no solo eso sino que mi padre la encubre...si es que se le puede llamar padre a eso, todo es muy difícil, a veces pienso que mi familia tiene una maldición encima -una vez que comenzaron a salir las palabras no pudiste detenerte - y si te pones a pensar tiene lógica, como es posible que una familia acumule tantas riquezas, es que simplemente no es posible, seguro mis antepasados robaron a algún pueblo, o algo así y ahora nosotros la estamos pagando, eso aclararía muchas cosas- Nick soltó una carcajada, volteaste a verlo inmediatamente con el cejo fruncido, te ofendía que se riera, clavaste luego tu mirada en la ventanilla y cruzaste los brazos en tu pecho
-amor no te molestes, solo me causo gracia tu suposición, es que no lo sé, muchas personas logramos conseguir dinero con nuestro esfuerzo, y de seguro tus antepasados no lo hicieron de manera diferente- no le prestaste atención, aunque lo oías simulaste no hacerlo, todavía te molestaba su carcajada -amor discúlpame, no quise molestarte, háblame- su tono de voz era de suplica y de nuevo te molestaba más no poder negarle nada -es que no lo entiendes, no estamos hablando de las mismas cantidades, Nick mi familia tiene demasiado dinero, tu eres pobre al lado de cualquiera de los miembros de mi familia, yo no necesitaba quedarme con nada de mi matrimonio, mi fideicomiso cubre quince veces más lo que me toco de la separación de bienes, no estamos hablando de una vida de éxitos, sino de un montón de dinero, en tu cabeza no caben tantos ceros, y eso es solo lo que me tocaba al cumplir veintiuno, imagínate somos tres hijos por parte de mi papá y tres más por parte de su hermana y a los seis nos toca la misma cantidad, y sin embargo no significa un golpe económico para la familia, es que simplemente no es probable; lo que quiero decir con esto es que estas a tiempo de rectificar y separarte de mí, no te preocupes por los bienes ni nada solo nos separamos y punto, es por tu bien aunque me dolería mucho te entendería- todas tus palabras eran sinceras, no querías que le sucediera nada y menos por tu culpa, Nick cerró los ojos y respiro lentamente -¡Nick vas a 160 K/h ve el camino!-

El abrió los ojos lentamente, seguía respirando intentando calmarse, luego de cinco minutos -no voy a responder a semejante estupidez, yo nunca te voy a dejar, si tú decides dejarme tampoco lo aceptaría porque nos amamos, te prometí quererte en salud y enfermedad y no voy a romper mi promesa, no quiero romperla, no me importa las mil maldiciones que tenga tu familia, yo las voy a enfrentar junto a ti sin ninguna objeción, tu eres mi vida, sin ti no puedo vivir, ¿lo entiendes?- una sonrisa pareció por tu rostro -me alegra oírte decir eso, te amo- le dijiste mientras lo besabas varias beses en la mejilla y cuello, el no podía responderte los besos porque seguía manejando -además yo no soy la única que piensa así- le dijiste al acomodarte en tu asiento de nuevo -¿a qué te refieres?- pregunto de nuevo cauteloso -bueno que Miguel y Andrea piensan igual, ellos también han tenido el problema de tener dinero de nacimiento, y quita esa cara de escepticismo que si es un problema, nadie es tu amigo porque quiere serlo, sino porque les conviene, ya sea por un empleo o reconocimiento publico, estoy muy agradecida de haberlos conocido en la universidad, sin ellos hubiera sido más difícil la convivencia- de nuevo apareció ese sentimiento de nostalgia en tu cabeza -amor tu y Miguel... eran no se... - las palabras parecían costarle salir -fuimos solo amigos Nick, el es muy importante para mí, el me acompaño en los momentos más difíciles de mi vida, claro le falto acompañarme en el que fue de seguro el más difícil... -tuviste que abrazarte el pecho al sentir el ardor al palpitar el agujero cicatrizado en tu pecho, te diste cuenta de que ahora iban a 70 k/h, Nick quería seguir platicando contigo -no lo digas por favor, ya entiendo, no te puedo negar que siento celos al oírte pronunciar su nombre con tanto brillo, pero puedo aceptar que sea tu amigo-
-ahora me toca hacer las preguntas- dijiste calmadamente
-¿Qué quieres saber?- volvía a tener su mirada suspicaz y cuidadosa
-bueno, no debía ser fácil llevar la vida que tu llevaste, o sea no tener infancia, tener que trabajar día y noche, no lo sé-
-no todo es como parece, si me gusto la vida que lleve de adolescente, aunque tengo que aceptar que no tuve infancia, desde los doce años trabaje y aparte tenia a cientos de chicas de todas las edades rondándome- lo interrumpiste con una carcajada - ¿de qué te ríes?- dijo con el cejo fruncido -nada, solo que me parece imposible que te molestara tener a tantas chicas a tu disposición, o sea eres hombre y con lo tibio que eres- puso los ojos en blanco -no es algo que le emocione a un niño de trece años, no niego que me guste y tu sabes que si me gusta tener relaciones, el problema era el espacio y privacidad, sabes lo introvertido que soy, imagínate como me sentía cada vez que todos se enteraban si salía o no con alguien, es algo que te marca si tu tuviste una infancia difícil la mía te supera, tenía que dormir en autobuses cuando iba de gira, no pasaba más de una semana fija en mi casa y tuve bastantes personas que solo me hablaban por interés y sin embargo aquí estoy lo supere, y todas esas cosas que pase de una u otra forma me guiaron hacia ti y por eso estoy eternamente agradecido, no cambiaría nada de lo que he vivido, absolutamente nada...bueno tal vez una cosa... pero por más que lo deseara no puedo cambiarlo-
-bueno tienes razón, y tampoco cambiaria nada, solo por el hecho de haberme encontrado contigo, sabes no quiero que nuestra hija viva lo que nosotros vivimos-
-yo tampoco lo quiero princesa, pero ya veremos que sucede- sus palabras te reconfortaron, se habían conocido mas en estos treinta minutos que en los once meses de relación - ¡oh! ¡Once meses, dentro de poco es nuestro aniversario Nick!- le dijiste emocionada -lo sé amor-
-¿Qué vamos a hacer?, pienso que podemos salir de viaje, o no sé, una gran fiesta, me encantan las fiestas de aniversario- todo esto lo dijiste muy rápido, en realidad te estabas respondiendo a ti misma en voz alta -me cuesta seguir el ritmo de tus palabras amor, pero todo lo que quieras está bien- te respondió
-claro amor- asentiste, cargaste a Sofía para entrar en la casa, Nick se fue al estudio a arreglar los papeles que debía llevar mañana a la oficina, y mañana lunes era el primer día de la semana de la moda, ya lo tenias todo listo pero era mejor revisar, con Sofía en brazos detallaste cada vestido y decidiste cual te pondrías mañana, Denisse vendría mañana muy temprano, aunque era seguro que viniera hoy a regañarlos por no avisarle ni a Paul ni a ella que internaron a Sofìa

alzaste tu muñeca para ver la hora y te sorprendiste eran las diez de la mañana apenas y ya te estabas durmiendo, aunque era entendible ya que no habían pegado ojo en toda la noche, fuiste a ver qué estaba haciendo Nick, al entrar lo encontraste dormido en el sofá, te dio cierta lastima seguro estaba cansado, acomodaste a la bebé en su corral y te abrazaste al cuerpo de tu esposo, él te recibió complacido, te dio un pequeño beso y volvió a quedarse dormido apretándote bien contra su cuerpo, metiste tu cabeza en su pecho, su aroma a sudor en realidad te importaba muy poco, esa fragancia que emanaba naturalmente du cuerpo era más fuerte que cualquier olor a sudor que hubiera producido, cada cierto tiempo Nick se acomodaba, acoplándote a su cuerpo, en varias quedando encima de ti, en otras tu quedando encima de él, a pesar el pequeño espacio te sentías plenamente cómoda, a las cinco de la tarde algo te despertó, -rrrrr- era el estomago de Nick que sonaba -Nick amor, levántate- dijiste entre risas -¿Qué pasa? ¿Qué pasa?- se levanto un poco alarmado -dímelo tu, te suena el estomago, sabes que no puedes durar tanto tiempo sin comer, levántate-
-estoy muy cómodo, además puedo resistir un poco mas- te dijo esto mientras te apretaba más hacia su cuerpo, ya veías por donde iban sus pensamientos, pero si tenían relaciones en este momento le podía dar algo, lo mejor era que comiera primero -amor, yo también tengo hambre, aparte tengo que tomar energías para lo que te pienso hacer esta noche- tu voz ahora era provocativa -sabes que no es justo- agrego mientras entrecerraba los ojos -bueno si prefieres seguir durmiendo- dijiste encogiendo los hombros, te levanto de golpe pero frágilmente en sus brazos -¿Qué quieres comer amor?-pregunto mientras te daba pequeños besos en los labios -quiero comida italiana-
-creo que conozco el lugar perfecto- todavía te seguía besando, ahora iba por tu cuello, te separaste ligeramente de él -bueno me voy a arreglar y tengo que vestir a Sofía- su sonrisa se amplió mas mientras asintió con la cabeza, tomaste a la bebé en brazos, subiste las escaleras rápidamente para vestirte, escuchaste a Nick duchándose, querías alcanzarlo pero no tenias con quien dejar a Sof{ia, cuando él salió, procediste tu a ducharte, en treinta minutos ya estaban listos, claro que Nick había tardado quince a lo mucho, sin embargo ya estabas mejorando, ahora tardabas solo treinta, abordaron el coche, Nick llevaba una camisa manga larga de cuadros remangada hasta el principio de su antebrazo, acompañados por unos jeans azul marino, tu ibas con una falda suelta larga, al estilo oriental color beige con una franelilla color tabaco -amor se me ocurre un mejor lugar para cenar, pero ...- hizo una mueca de duda -¿pero qué?-
-bueno es que no se si te agrade-
-como piensas saberlo si no me lo has dicho- pusiste total desinterés para no intimidarlo, pero la verdad es que te impacientaba cuando se debatía mentalmente, te morías por saber que pensaba -bueno es que sabes que tenemos tiempo que no comemos hamburguesas...- entrecerraste los ojos mientras le dirigías la mirada -termina de decirme- agregaste lentamente -bueno, como tenemos bastante tiempo y sabes que me gusta bastante la comida rápida -hiciste un gesto de impaciencia la que él solo sonrío- bueno no se tengo ganas de ir a un McDonald's- termino diciendo, tenias ganas de comer comida italiana pero era el momento de complacer en algo a Nick -está bien amor, me encantan las hamburguesas, recuerda que ya te casaste conmigo así que ahora puedo engordar lo que quiera- el soltó una carcajada -te amaría aun si fueras gordita- dijo orgullosamente -no lo creo, pero te voy a intentar creer- de repente una idea paseo por tu mente, ya venía el aniversario de Nick y tuyo, podías recompensarle con una gran fiesta, algo que nunca olvidara, las ideas comenzaron a pasear por tu mente, apenas amaneciera llamarías a Laura para que te ayudara con los preparativos, si el aniversario era el sábado, ya era muy tarde tomando en cuenta que mañana era lunes y comenzaba la semana de la moda, aunque ya lo tenias todo listo en la mente, necesitarías ayudar para mantener todo oculto de Nick, absolutamente todo, tiene que ser una sorpresa total, mientras comían mantenías toda la mente imaginándote la fiesta -amor sabes que hoy hay un juego de beisbol- comento Nick lentamente, interrumpiendo tus pensamientos -aja, creo que me habías comentado algo-
-bueno todos los muchachos se van a reunir en la casa de Kevin y bueno no se...- algo tramaba por eso estaba tan sospechoso ¿planeaba pedirte una noche de chicos?
-bueno si quieres ir no hay ningún problema, necesitas un tiempo a solas con otros hombres- dijiste como si nada, aunque no lo creías, pasaba de lunes a viernes todo el día con ellos en la oficina, o tal vez simplemente sentías celos lo que era más probable que todo lo demás, tenias que reconocer que eras un poco egoísta, Nick desde hace mucho tiempo ni un viaje había hecho para no separarse de ti -si es que no se... -
-Nick ya basta, ve para la casa de tu hermano y yo puedo invitar a Gineva a la casa, seguro no le va a importar, ¿Danielle estará allá con ustedes?-
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lamento haberme tardado para subirles el cap

aqui les traigo dos si los juntas son algo cortos verdad pero ps bueno ahahah ya las dejo :)

Mi Amigo Sexual (Nick & Tu) Capitulo 21

Tu le respondiste con el mismo tono, Danielle solo se digno a darle una fija mirada, Miley se agacho y tomo en brazos a Nicholas, el niño se aferro a ella, había que reconocer como ya dije antes que era una buena madre y sin duda alguna quería a su hijo y él a ella -¿te molesta si me lo llevo? -preguntó luego
-no es a mí a quien tienes que preguntarle Miley - le respondiste
-si bueno, me imagino que Nick no te consulta nada, sino no me hubieran invitado a ver el juego - volviste a respirar lenta y profundamente intentando tranquilizarte
-el no necesita permiso para hacer lo que quiera -agregaste luego
-cariño, eso es típico en el, es como Joe, seguro se fastidio de la amiguita esa de ustedes y por eso invito a Camilla -
- mira fue suficiente, ya viniste a buscar al niño ahora puedes irte por donde viniste, si Nick quisiera que estuvieras con el estarías casada todavía -le dijo Danielle perdiendo los estribos
- bueno piensen lo que quieran, es mucha casualidad de que las tres nos enteráramos de que iban a jugas hoy aquí, ¿no les parece?- ahora su tono era burlón, volteaste a ver a Nick, aun no te quitaba la mirada de encima y ahora a él se le habían agregado Joe y Kevin, desviaste tu mirada a Camilla y Zoe, las dos tenían una sonrisa en el rostro -no tengo porque oírte Miley, lo único que puedo decirte es que el duerme conmigo todas las noches, es a mi casa a la que vuelve-
Miley soltó un bufido de burla -recuerda que yo también fui su esposa y ya lo conozco - ¡suficiente!, pensaste no tenias porque soportar toda esta situación tan de gente ordinaria y absurda, en tu vida te habías puesto a pelear por un hombre, por amor que le tuviera, estabas completamente consciente de que Nick te amaba, le diste a espalda quedando de frente a Danielle, -voy a desayunar ¿quieres venir?- le dijiste -me encanta la idea, pero creo que voy a quedarme a vigilar a estas arpías-
-bueno como yo no tengo nada importante que vigilar me voy a desayunar, vengo más tarde- Miley aun seguía a tus espaldas, tomaste tu cartera, las llaves del coche y luego a Sofía, caminaste lo más rápido posible hacia el coche intentado ahogar tu histeria, acomodaste a Sofía en la silla para bebes del asiento trasero, cerraste la puerta, cuando te diste la vuelta tenias a Nick tan cerca que sentías su respiración acelerada por el ejercicio chocar con tu rostro -¿Qué paso? - preguntó entre cortadamente -pasa que tengo hambre - le respondiste intentando evadirlo, acerco mas su cuerpo al tuyo, ahora su sudado cuerpo rozaba tu vestido -¿Seguro que es eso nada mas?- pregunto con los ojos entrecerrados -seguro, a bueno y el hecho de que tu ex esposa está sentada al otro lado de la banca haciéndote porras, siempre tan atenta ella- puso los ojos en blanco -¿Dónde está Nicholas?- dijo luego sin separase de ti -Miley se lo llevo -
-y lo dices así como si nada, ¿Por qué no me dijiste?, estamos en mis días, ella no tiene derecho a llevárselo-
-Nick no pude hacer nada, ella es su madre- se separo de golpe de ti, y se alejo caminando hacia el campo -¿Pero qué le pasa?- pensaste, no podías hacer nada era su madre, ahora que tu también lo eras la entendías, nadie podía quitarte el derecho de ver a tu hija cuando quisieras, viste a lo lejos que Nick entro al campo y continuo jugando, esto hizo que te molestaras de nuevo, subiste al coche, lo encendiste y saliste del aparcadero, pudiste ver como Nick se quedaba viendo fijamente la camioneta, inmediatamente a tu espalda se planto el coche de los guardaespaldas, pensaste en mandarlos a devolver pero recordaste que Sofía estaba contigo y su seguridad era más importante que tu ataque de histeria, así que decidiste dejar que continuaran atrás tuyo, pensabas a donde podrías ir a desayunar, de repente un lugar apareció brillando en tus recuerdos, cuando eras estudiante asistías a un café al estilo parisino que se encontraba cerca de la universidad, llegar hasta allá significaría unos treinta minutos en carretera sin transito, pero no estabas apurada, la molestia había apaciguado el hambre que sentías, tomaste la decisión justo en la curva que daba a la avenida que necesitabas tomar para llegar hasta el campus, era lo suficientemente tranquilo y exclusivo como para que disfrutaras el desayuno junto a tu hija, y sin la molestia de los fotógrafos, el teléfono comenzó a sonar pero lo ignoraste, estaba en tu cartera y no querías quitar las manos del volante, continuaste en veinticinco minutos exactos llegaste al café, lo habían remodelado definitivamente, ya no tenía esas mesas al aire libre tan poco formales y por lo visto habían subido aun mas de categoría porque los estudiantes pasaban de largo, , ya no entraban como en tu época a disfrutar de un buen café, té las arreglaste para tomar tu cartera y a Sofía en brazos, uno de los guardaespaldas intento ayudarte pero le pediste que no lo hiciera, tenias que acostumbrarte a lidiar con esto, el otro guardaespaldas entro a café a revisar el perímetro, luego salió y le hizo una seña al otro -puede entrar señora, todo es seguro -dijo esté. Al entrar quedaste sorprendida de lo mucho que te habías equivocado, la estructura seguía siendo la misma, las mesas del exterior ahora se encontraban al otro lado en una terraza, las sillas tenían el mismo color rojo y dorado y las mesas eran de la misma madera color miel, los recuerdos afloraron solos, los momentos en que disfrutaste junto a tus amigo aquí, claro no había sido hace mucho, como máximo tres años y medio desde la última vez que viniste, dos meses antes de la graduación, pero en esta época era raro que un local como este durara más de cinco años y cuando tu saliste de la universidad ya los había cumplido, reconociste al señor canoso que atendía la caja registradora, un joven se acerco a ti preguntando por la mesa que preferías, inmediatamente notaste que te reconoció por el estado de sus nervios al acercarse, su voz y manos temblaban, sin dejar de mostrar una gran sonrisa, le pediste una mesa en la terraza, a ti y a Sofía les haría bien la luz del día, de igual manera contaba con un gran techo blanco que protegía a las mesas del golpe directo del escaso que sol que salía en Londres, solicitaste un batido de fresas mientras ojeabas la carta, la cual estaba hecha papel de tela color crema con los mismos tonos de rojo y dorado que las sillas, te hubiese gustado haber traído a Nick a conocer el lugar y poder contarle las anécdotas mas graciosas de tu época universitaria, a él le encantaba oír esas historias ya que por su carrera no tuvo la oportunidad de estudiar en una universidad, te encogiste de hombros al pensar que podrías venir luego con él, de seguro tendrían oportunidad otro de hacerlo otro día, alzaste la mirada en busca del mesonera y tus ojos se toparon con una silueta familiar, esa tés blanca, la espalda ancha y ese cabello que se debatía entre cobre y rubio en un desorden casual solo podían pertenecer a alguien -¡Miguel!- gritaste mientras alzabas tu brazo intentando llamar su atención, el volteo desconcertado y luego de manera inmediata de se le dibujo una gran sonrisa en el rostro, un sentimiento de calidez inundo tu cuerpo, no por lo hermosa que era su sonrisa, sino por esa alegría que emanaba, te levantaste de tu asiento para darle un gran abrazo, sus brazos te rodearon con gran fuerza, lo invitaste a acompañarte en la mesa, llevaba una sudadera de mangas largas con un jean negro y unos tenis, no pareciera ser el hombre de negocios que era.
-Qué raro verte por acá- dijo al instante que se sentó, te encogiste de hombros ante su afirmación
-solo quise venir a ver qué tal estaba el lugar, nada más, y tu ¿vienes muy a menudo?-
-cada sábado que estoy en la ciudad desde que gradué- dijo con orgullo.
-bueno, tengo que reconocer que es el mejor café de Londres-
-definitivamente lo es, aunque una época en que Leo (el dueño) se enfermo y alguien mas estaba haciendo el café uhagg...- puso una cara de asco que te dio risa, no podías creer lo diferente que era a como se comportaba en un coctel o en una reunión - ¡hey, esta es mi sobrina!- dijo mientras alzaba con sus manotas a Sofía, inmediatamente tenían a dos personas encima, uno de tus guardaespaldas se había acercado para verificar que estaba todo bien, pero no conto con que Miguel tuviera un guardaespaldas también, tanto tu como el soltaron una carcajada y les ordenaron que se fueran a su lugar -es una bebe y linda sin duda -dijo mientras la revisaba de pies a cabeza en son de juego, las bromas y recuerdos afloraron durante todo el desayuno, era tan jovial, te hacía sentir estudiante otra vez y estabas segura de que él sentía lo mismo, alzaste tu mirada al reloj de pared que estaba a tu izquierda, ya habían pasado cuatro horas, el te siguió la mirada y corroboro con el de su muñeca que no estuviese mal la hora -se nos hizo tardísimo- dijeron al mismo tiempo, los dos se levantaron para despedirse, uno de los guardaespaldas de Miguel se le acerco y le murmuro algo al oído, luego hablo con tus guardaespaldas, resulta que los paparazzi se habían enterado de que estabas ahí, el señor que atendía la caja del local se acerco a ti para pedirte disculpas, el joven que atendía había filtrado un poco de información accidentalmente, el Señor gentilmente se ofreció a cubrir la cuenta de la comida por la casa, las persianas del local estaban abajo, los cuatro guardaespaldas en conjunto ideaban un plan para sacarlos de ahí lo más fácil posible, pero para tu fortuna solo existía una entrada al local, la única forma era enfrentar de frente a los fotógrafos, envolviste lo más posible a Sofía en tus brazos, saliste lo más rápido posible hacia el coche, tanto los guardaespaldas de Miguel como los tuyos hicieron el papel de barrera, te abalanzaste junto a Sofía hacia el asiento de atrás de la camioneta, uno de los guardaespaldas tomo el volante, esperaron unos minutos a que el otro empleado tomara el volante del carro que ellos traían, le pediste que esperara a que Miguel saliera para asegurarte de que estuviera bien, el abordo su coche con sus empleados de la misma forma que tu, los cuatro coches se pusieron en marcha, ya en la autopista tu teléfono comenzó a sonar, pero para tu sorpresa no estaba en tu cartera, lo habías dejado en el asiento del copiloto, te percataste de que tenias siete llamadas perdidas de Kevin, cuatro de Joe, tres de Gineva, cinco de Danielle y una de Nick -¿solo una? - Pensaste, un poco decepcionada, como Kevin era quien había llamado mas a él le responderías la llamada primero -hola Kevin ¿Cómo estás? -
-¡oh, cuñadita, ¿Cómo estás?! - notaste como alzo la voz más de lo necesario por lo que todos estaban esperando tu llamada.
-Bien, tengo unas llamadas pérdidas de tu celular -
-¡si, es que te estamos esperando para que ayudes a Danielle con las porras! - Kevin siempre tan amable, fue lo único que pudiste pensar -pásame a Nick de una vez, por favor - le respondiste al instante
-¿soy tan evidente?, ya viene está saliendo del campo - dijo entre risas -un poco - agregaste con el mismo tono
-hola ¿como estas? -dijo Nick luego agitadamente
-Bien amor ¿y tú? - estabas esperando a que te dijera algo, obviamente debería estar molesto aunque tú también tenias motivo para estarlo
-Bien, acabamos de ganar, te voy a esperar para ir a almorzar-
-Nick, yo te puedo ir a buscar pero ya yo comí-
-mmm- hizo un pequeño descanso -y en todo este tiempo solo desayunaste-
-si solo desayune, me encontré a Miguel y platique un rato con él-
-y no pudiste aprovechar ese tiempo para estar con tu esposo- ¿cómo se le ocurre decirte eso? -Nick yo tenía hambre y tu preferiste irte a jugar, además tú estabas en perfecta compañía-
-y precisamente te conseguiste con él por pura casualidad-
-¿Qué estas insinuando?-
- nada, y tienes razón estaba muy bien acompañado-
-claro Miley es mejor compañía que yo ¿cierto?-
-por lo menos no se fue-
-bueno sabes que yo hubiese preferido que estuvieras tú conmigo en vez de Miguel, me duele mucho que no pienses de la misma forma-
-no es eso amor, es que...- no lo dejaste terminar - no quiero oír mas nada, si te provoca verme esta noche te espero en la casa, pero como prefieres la compañía de Miley puedes irte a la suya-
-(tu nombre) no quise decir eso-
-pero lo dijiste Nick, si tu sabias que ella iba a estar allí porque no me lo advertiste-
-porque quería que vinieras, además tú estabas con Miguel desayunando, tengo que admitir que me dieron celos-
-no es un justificativo suficiente para lo que me acabas de decir y te repito si tanto te encanta su compañía puedes llevarla a almorzar, en realidad no me molestaría, eso es tu asunto- de nuevo el orgullo estúpido
-amor ya basta, no paliemos-
-tú comenzaste, es mas dile a uno de tus hermanos que te lleve a la casa porque voy a ir de compras con Sofía-
-no bueno perfecto, es más le voy a pedir a Miley que me lleve- de nuevo el cólera te estaba inundando el cuerpo
-perfecto- le dijiste antes de colgar, no dejaste que te respondiera, en menos de diez segundos te llego un mensaje -no me esperes despierta voy a llegar tarde- la rabia afloro inmediatamente, -a bueno si él quiere hacerme molestar hay que devolverle el juego- pensaste, tomaste tu teléfono para llamar a Gineva,
Gineva- Hola (tu nombre)-
Tu- hola amiga, necesito un favor, ¿estás con Joe?-

Mi Amigo Sexual (Nick & Tu) Capitulo 20

-¿Qué fue lo que paso? ¿Qué te hizo?- su tono de voz expresaba angustia -sácame de aquí-

respondiste en un susurro, Miguel te tomo en sus brazos, con una pierna empujo la puerta mientras te sacaba, recorrió el restaurante contigo en brazos, clavaste tu cara en su pecho sin parar de llorar, Gineva, Danielle y Denisse se levantaron de golpe al recocerte en los brazos de tu amigo, las preguntas de todas no tenían sentidos al llegar a tu oído, estabas demasiado aturdida como para prestarles atención -sácame de aquí- le volviste a susurrar a Miguel, el dio media vuelta y te saco de local como tu se lo habías pedido, te deposito en el asiento del copiloto de su deportivo y salió inmediato del aparcadero, no podías quitarle la mirada de encima a Miguel, tenía el mismo aspecto que hace cinco años cuando aun iban juntos a la universidad, su cabello lacio alborotado que debatía el color entre cobre y rubio, su pálida y hermosa piel, sin una sola peca en el rostro, lo que era raro por su color, sus largas y hermosas manos, sus brazos con los músculos necesarios para lucir saludablemente bien, tenias que reconocer que era un hombre muy atractivo, floreció entre u rostro manchado por las lagrimas una sonrisa al recordar todas las cosas que habían vivido juntos en la universidad, y que luego con su carga laboral y tu matrimonio se desaparecieron, te acababas de percatar de lo mucho que extrañabas esos días en lo que solo importaba llegar a clases y verlo a él jugar soccer, aunque nunca fueron más que amigos, siempre estaban juntos, entre una que otra fiestas se colaban unos besos, pero no podías verlo de otra forma, amabas a Nick esto solo era un recuerdo de tu vida pasada y aunque extrañaras esa libertad te encontrabas felizmente casada, y ahora eras madre de una hermosa niña, él solo era ese lazo que te unía al pasado -¿qué te causa gracia?- pregunto confundido con una sonrisa
-nada solo recordaba- un silencio reino todo el camino, excepto las veces en que le indicabas como legar a la casa de Nick, al llegar duraron unos dos minutos en la puerta sin decir nada -he, bueno llegamos- dijo luego -si creo que sí, me alegro verte, claro sin recordar lo sucedido, deberíamos vernos más amenudeo- te arrepentiste luego de pronunciar estas palabras, no sabias porque lo habías hecho, tal vez por ese sentimiento de nostalgia, en realidad no lo sabías -claro-respondió el cauteloso pero alegre- de todas formas en dos semanas comienzas las reuniones de los Hamptons, ahí seguro nos veremos, espero tu invitación- agregó luego -seguro la tendrás, gracias por traerme, nos vemos, me alegro mucho verte- dijiste mientras cerrabas la puerta, se despidió con un guiño de ojo mientras aceleraba su imponente coche color rojo, en monos de dos segundos, no te dio chance de entrar a la casa cuando Nick llegaba en caravana junto a el coche de Denisse y el de Gineva, no pudiste evitar poner los ojos en blanco al pensar todas las preguntas que te iban a hacer y que no querías responder, lo único que te alegraba era ver a Nick, en menos de dos pasos estaba a tu lado evaluándote con la mirada esperando de nuevo una reacción, parecía sorprendido al no verte llorando, se notaba que lo habías hecho pero ya habías parado, estiraste los brazos es su dirección y él se abalanzo hacia ti, el golpe de su cuerpo con el tuyo te dejo sin aire, pero no te importo sentías un gran alivio al sentirlo en tus brazos, su aroma tan embriagador para ti, recorría todos tus sentido, luego de darte ese fuerte abrazo poso sus labios apasionadamente en los tuyos, fue un beso fuerte y desesperado, que inspiraba preocupación por parte de los dos, pero que a su también expresaba tranquilidad al encontrase juntos, se separaron lentamente producto de la falta de aire, sus labios estaban rojos por el contacto tan frenético que había tenido mutuamente, sus manos aun rodeaban tu cintura cuando te guio hacia la entrada de la casa -tenemos mucho de qué hablar- musito en el camino, tu ignoraste su comentario intentando opacar la angustia que sentías con esa felicidad que había aparecido como un gran sol al verlo, Nick sin soltarte aun la cintura te llevo a ver a Sofía, la tomaste en brazos, sentiste un gran alivio al tenerla contigo, la alegría se desvaneció al recordar la amenaza de Madelene, la piernas volvieron a fallarte, Nick se percato de ello por lo que aguanto más tu peso con su brazo -creo que (tu nombre) debe descansar hablaremos luego sobre el asunto- comentó mientras te alaba hacia las escaleras, dándole la espalda a todos, acumulaste las pocas fuerzas que te quedaban en un pequeño empujón para soltarte de su agarre -Nick, tenemos que hablarlo ahora, no sabemos cuánto tiempo tenemos- agregaste con un tono de desespero -creo que podemos esperar a que te relajes un poco- dijo Paul, volteaste la mirada hacia Nick, te estudiaba con la mirada, aun no entendías porque siempre esperaba una mala reacción de tu parte -no han entendido que como me detuvo a mí en el baño, puede hacerlo con cualquiera de ustedes y lo peor es que es por mi culpa- luchaste para que no salieran a gritos las palabras -princesa no va a pasar nada mientras duermes-
-no quiero dormir, quiero saber cómo se va resolver esto, no entienden me amenazo con matarnos si no cumplía sus demandas- no pudiste evitar estremecerte, Denisse tomo a Sofía en sus manos y se la llevo fuera de la habitación ya que todos se estaban poniendo tensos
-escucha (tu nombre) los hombres nos vamos a encargar de esto, tranquila- este era el peor intento para tranquilizarte de parte de Paul
-yo opino igual, deja que me encargue amor- dijo Nick apoyando a su padre, tu cara expresaba indignación, no pudiste lanzar un bufido de decepción, miraste a Nick fulminantemente, intentaste respirar lentamente para tranquilizarte pero de nada sirvió, Nick tenía su mirada perdida en el vitral del estudio -quiero saber qué piensas hacer, y esto no se trata de un juego de hombres para saber quién es más macho, se trata de la vida de las personas que más amo, la tuya y la de mi hija, no puedo imaginarme viviendo sin ustedes- no pudiste evitar los sollozos, las lagrimas comenzaron a brotar de ti otra vez -ya habías tardado mucho en reaccionar, amor- dijo Nick tomándote en sus brazos, hundiste tu cara en su pecho -lamento mucho lo que paso, voy a hacer todo lo posible para que no se repita este situación amor- no podías responderle como querías, no podías gesticular palabra alguna, le diste un pequeño golpe en la espalda como reacción a lo que había dicho, como podía pensar que tu preocupación era por lo que te había pasado, el problema no eras tú sino ellos, es mas deseabas que todos los encuentros con Madelene fueran de este estilo, en el que más nadie se viera involucrado físicamente, solamente tu estarías en peligro, lo que era tu mayor deseo en este momento, aunque de nada serviría decírselo porque no lo entendería, los hombres son muy estúpidos con ese orgullo masculino que la mayoría de veces los mata, que les hace pensar que las mujeres necesitan su protección, tú te conformabas con que se cuidara a él lo suficiente como para salir ileso de todo este embrollo, cuando paraste de llorar, pudiste aspirar la fragancia que despedía naturalmente el cuerpo de Nick ligada al perfume elegante que utilizaba, una mezcla perfectamente afrodisiaca, no pudiste evitar la reacción ante el aroma y apretarlo más hacia ti, tus instintos se habían despertado rápidamente, lo que te hizo sentir egoísta, como es posible pensar en tener relaciones cuando están en peligros todos por tu culpa, Nick reacciono ante tu intensidad del abrazo permitiéndose unirse más tu cuerpo, y ahí fue donde lo sentiste, la culpa había desaparecido de tu cuerpo, Nick estaba experimentando lo mismo, su miembro estaba erguido y ahora pegado fuertemente a tu vientre, subiste tu mirada para encontrarla con la de él, sus ojos estaban intensamente fijados en ti, volteaste la mirada para revisar la habitación, estaba completamente sola, cuando giraste de nuevo la mirada hacia él ya era tarde sus labios se ligaron a los tuyos en un intenso y apasionado beso francés, una de sus manos soltó tu cintura y se enredo en tu cabello fijando su boca mas a la tuya, tu mano derecha bajo a sus pompas mientras la otra la tenias en su torneada espalda, separo sus labios de los tuyos para dejarte tomar aliento mientras sus labios paseaban por tu cuello, sentiste como la mano de Nick que estaba en tu cintura subía por el interior de tu camisa, el tacto de sus dedos con tu piel era una delicia, te empujo ágilmente hacia el escritorio apoyándote contra él, su mano libre paseaba por todo tu interior, provocando un fuerte gemido al sentirla detenerse en tus senos, sus dedos eran tan agiles que se habían abierto paso entre el brasier para tornear la figura de tu firme seno, luchaste contra tus instintos para detenerlo, no podías permitir que esto pasara de esta forma, todos estaban en la casa, te oirían seguramente, cuando abriste los ojos dándote cuenta de lo que estaba sucediendo te topaste con el pecho desnudo de Nick -magnifico ahora será más difícil- pensaste, giraste tu cuerpo para cambiar de posición de manera en que él estuviera apoyado del escritorio, a duras penas separaste tus labios de los suyos -Nick creo que no debemos hacer esto ahora- no tenias casi aliento, todo se lo había tragado él, se detuvo en el hueco de tu garganta -no creo que pueda detenerme, precisamente ahora- sus manos se estaban encargando de tu camisa - Nick estoy segura que no querías que pasara de esta forma- te halo de nuevo a su cuerpo y comenzó a morder suavemente el lóbulo de tu oreja izquierda -hay dos cosas que pensar, la primera es que no quiero seguir haciéndote sufrir y la segunda (hizo una pausa) bueno no creo poder tranquilizar a mi amigo- volvía a besarte, luego de unos segundos lograste ahogar tu deseo, lo empujaste sin mucho resultado, al darse cuenta se separo un poco de ti -ahora viene mis dos razones para posponerlo, la primera es que toda tu familia está aquí y nos van a oír, quiero estar libre de hacerte lo que s eme antoje sin cohibirme por su presencia en la otra recamara y la segunda es que no tienes que hacerlo por mi Nick, yo estoy bien, creo que podemos hacerlo de un manera especial, y no voy a cambiar de opinión- te separaste aun mas de el pero sin salir de sus brazos -creo que ´puedo hacerte cambiar de opinión si me das solo medio minuto más- ahora un fuego intenso atravesaba su mirada, pusiste los ojos en blanco -además ellos son adultos van a entender si se te salen unos cuantos gritos, a Gineva le pasa a menudo- agrego luego entre risas.

Joe -no podemos, Nick y yo tenemos muchos negocios pendientes en la compañía-
Nick -si él tiene razón, hay que buscar otra solución -
Paul -bueno, yo pensaba igual que Kevin, la solución más fiable era salir del país -
Joe -eso no resolvería nada - los cuatro parecían estar debatiéndose en su interior, los gestos eran muy cómicos, ellos mismos se respondían negando con la cabeza
Joe - ¡ha ya se! -Todos posaron sus ojos en Joe -podemos tenderles una trampa, retarla para que venga con su gente, entonces los estamos esperando con un grupo de agentes más grande y le damos una buena paliza, habría mucha acción y podríamos acabar con ellos nosotros mismos -los ojos de los tres centellaron ante la posibilidad
-Es perfecto -gritaron a coro Nick y Kevin mientras unían sus puños al de Joe en señal de aprobación
Tu - ¡menos mal que me quede! Parecen tres niños jugando a creerse súper héroes, es que no se dan cuenta, ¡esto no es un juego! Están arriesgando su vida- te levantaste de golpe, tomaste el auricular para llamar a Cristo, seguro el tendría mejores ideas, te desvió de inmediato al buzón por lo que dejaste un mensaje pidiéndole que te llamara lo antes posible
Joe -bueno tal vez sea un poco arriesgado, pero podríamos resolver... -se callo al encontrarse con la mirada de histeria de Gineva
Tu -lo mejor será que nosotros nos vayamos a los Hamptons, ya Nick y yo hemos aceptado demasiadas invitaciones como para no aparecer, aparte ustedes creen que Madelene no nos va a encontrar a donde vallamos, recuerdan todo el dinero que le di, eso es suficiente para encontrarnos y matarnos, y si estamos fuera del país le será más fácil ya que nadie sabría que desaparecimos, yo tengo que dar la fiesta de cierre por lo que si desaparezco yo o uno de mis familiares todos se podrán alerta -
Paul -eso es lo más coherente que he oído en toda la noche -
Nick -bueno haremos eso - todos parecían desanimados
Gineva - que inmaduros son, no se dan cuenta del daño que nos harían a nosotras si algo le llegase a pasar - Nick se estremeció al escuchar esto ya que el recordaba lo que te había hecho sufrir cuando se separaron - tienen que prometer que abandonaran esa estúpida idea
Nick - lo prometo - dijo casi sin pensarlo
Kevin - bueno si se trata de proteger a mi familia, también lo prometo -
Joe - ok ok, lo prometo -
Paul -bueno decidido los que quieran se van a los Hamptons a resguardarse, es posible que como se trate de otro continente no tenga tanta fuerza, como en Europa -
Tu - bueno ya está decidido, nos vamos una temporada para EEUU, Nick resuelve todo lo antes posible para podernos ir -
Nick - ok amor -
Kevin -Bueno entonces nosotros nos despedimos -
Ya eran las tres de la madrugada cuando cada uno se despidió, Paul y Denisse se quedaron a pasar la noche, subieron a la recamara, Nick entro al baño, por lo que decidiste darle la sorpresa de poder terminar lo que había comenzado en la tarde al salir, te desnudaste y tiraste en la cama, pero se tardaba más de lo normal, sentiste como una mano te acariciaba mientras te arropaba con el edredón, refunfuñaste al darte cuenta de que te habías quedado dormida - tranquila amor, de todas formas te quiero con todas las fuerzas respuestas - te dijo antes de darte un beso dulce en los labios, la mañana se dejo colar más rápido de lo normal, giraste tu cuerpo para estirarte, al abrir los ojos te topaste con la mirada entrecerrada y fogosa de Nick - dormiste mucho amor - le sonreíste, te levantaste de la cama sin recordar que estabas desnuda, al verte en el espejo del baño lo recordaste, entonces entendiste la mirada que te había lanzado Nick, te aseaste lo más rápido posible y abriste la puerta de golpe, ahí estaba tirado él en el medio de la cama desnudo también esperando con la misma mirada de hace cinco minutos, una sonrisa se dibujo mientras palmeaba en lado del la cama como seña para que lo acompañaras, caminaste lentamente hacia el haciendo ademan a tu figura desnuda, el se mordía los labios, colocaste lentamente una pierna a un lado de su cuerpo y la otra al otro lado, apoyaste tus pechos al de él, el te halo más a su cuerpo dando un ágil giro para poner su cuerpo sobre el tuyo delicadamente cuidando de no aplastarte, rodeo la comisura de tus labios con su lengua, luego se siguió a tu cuello, dándole una suave succión, sus manos estaban posadas una en tus pompas y la otra recorría toda tu estructura corporal, bajos sus besos hacia tus senos, dibujaba en ellos pequeños círculos con su lengua, mientras los apretaba y tocaba con sus dedos, luego sentiste como los dedos de Nick se encontraron con tu féminidad, la cual ya estaba lo suficientemente húmeda producto del tiempo que habían tardado en lograr hacerlo, la energía que se disparo por tu cuerpo al sentir sus dedos dentro de ti fue mágica y desbordante, no pudiste evitar el arqueo de tu cuerpo, Nick te tomo fácilmente de la cintura y te puso sobre él, el propio peso de tu cuerpo hizo que su miembro desbordado de excitación se introdujera en tu interior, habías soñado con este momento más de lo que habías creído, ninguno de tus recuerdos lo describía tan bien, el olor de la hormonas desbordadas de Nick era exquisito, su aliento tibio rozando tus pechos y abdomen entre su besos, sus manos recorriendo tu cuerpo mientras su respiración se agitaba producto de los movimientos constantes que hacían los dos para introducir y sacar su miembro de ti, el cuerpo bien tonificado de Nick dejándose colar por tu manos y labios, Nick sin salir de ti te dio vuelta y se puso sobre ti, para este momento las sabanas ya estaban tiradas en el suelo ya que estorbaban, solo se encontraban sus dos cuerpos desnudos sobre la cama, Nick se aferraba al copete de la cama para tener más fuerza para penetrarte, no separabas tu boca de la suyo por temor de gritar demasiado alto como para que te escucharan, aunque en este momento poco te importaba, Nick susurraba entre jadeos lo hermosa que eres y lo mucho que te deseaba, estuvieron envueltos en un juego de posiciones durante dos horas, hasta que llego el momento sus cuerpos comenzaron a temblar en sincronía, una explosión se produjo en tu interior liberando un fuerte gemido, que luego se convirtió en grito, Nick ya soltaba pequeños gemidos entrecortados mientras se apretaba mas a tu cuerpo, caíste sobre el pecho sudado de Nick, los dos luchaban para normalizar sus ritmos de respiración, el kilo que habías ganado lo habías perdido y de seguro aun más peso habías conseguido eliminar luego de este ejercicio -fue magnífico, mejor de lo que espere - dijo Nick aun sin poder normalizar su ritmo de respiración, lo silenciaste y a la vez respondiste dándole un beso en los labios - te amo -comentaste luego - no existe palabra para decirte lo que siento por mi, pero podía decirse que te amo - te volvió a besar.

Los dos bajaron mas acaramelados que nunca, Nick solo se puso un pantalón largo de pijama y una camiseta blanca, te encantaba aferrarte a sus brazos, sentir sus torneados brazos en tus brazos, corriste inmediatamente a alimentar a Sofía, Denisse estaba esperando a que se levantaran para salir, al parecer saldría con unas amigas, te encantaban los fines de semana porque Nick no se iba de la casa, y si lo hacía te llevaba con él, Paul estaba trotando por lo que solo estaban en la casa Nick, los dos niños y tu -Amor creo que deberíamos llevar para algún lugar a Nicholas, no creo que quisiera estar encerrado toda la semana que le toca contigo aquí en la casa, no se podríamos llevarlo a un parque, al club, no lo sé - le sugeriste a Nick -me parece una excelente idea amor, creo que podríamos ir a jugar beisbol, y de paso desayunamos en algún lugar porque no tengo ganas de cocinar - respondió
-pues te dije que contrataras a los empleados los fines de semana también, asi no tendría n que cambiarle los pañales a Sofía, es que todavía mi estomago no lo resiste -
- ya te acostumbraras amor - los dos fueron a vestir a los niños, Nick se encargo de Nicholas mientras tu vestiste a Sofía, luego los dos se dedicaron a arreglarse, Nick en menos de cinco minutos estaba listo, con una bermudas cortas, una camisa y gorra deportiva, con unos cómodos tenis -¡ya estamos listos amor! -gritó desde la puerta un poco impaciente como de costumbre, decidiste ignorarlo ya que comenzaría a apresúrate -amor vamos a jugar beisbol, nada mas- dijo luego de cinco minutos, te pusiste un vestido blanco que llegaba un poco más arriba de las rodillas, con un brazalete plateado, unas sandalias tejidas color crema y un enorme bolso maternal Luis Vuitton del mismo color que tus Sandalias mono cromado, y el ingrediente que no puede faltar, unos enormes lentes channel -Estoy lista amor - dijiste mientras bajabas las escaleras luego de quince minutos, Nick se levanto de sofá de la sala mientras ponía los ojos en blanco, tomo en brazos a Sofía mientras con una de las manos llevaba tu bolso, tú tomaste de la manito a Nicholas para guiarlo al coche, te impactaba lo mucho que se parecía a Nick, todos sus gestos, su manera de caminar, era un réplica exacta, Nick había comprado una camioneta nueva para las salidas familiares, aunque era innecesaria ya que tenían la camioneta que tu habías comprado haces unos meses, así era el coche:

-Nick deberías llamar a tus hermanos, tal vez les gustaría ir - le sugeriste
- ya los llame amor, y también irán unos amigos, espero no quedar en el peor equipo- dijo entre riente los ultimo
-ahora entiendo porque me apurabas, pero resulta que Nicholas y yo tenemos hambre así que vamos a desayunar primero -
-Amor podemos comer algo allá, yo encargo a unos de los guardaespaldas que compre algo- le lanzaste una mirada fulminante, la cual él pretendió ignorar
-la próxima vez manejo yo -le dijiste en tono acido
Al llegar al campo Nick corrió, casi voló al lugar donde todos estaban reunidos todos, respiraste lentamente para no molestarte y luego pensaste en lo mucho que le gustaba el beisbol lo que hizo que te tranquilizaras un poco, a mano derecha entre unos árboles había un toldo en donde reconociste la figura de Danielle con Kevin (hijo) en brazos, te dirigirte hacia aquel rincón, cuando te encontraste lo suficientemente cerca te percataste de la cara de pocos amigos que ella tenía
-hola Danielle ¿como estas?- le dijiste mientras acomodabas el trasportador de Sofía en el resguardo de los arboles-
-¿Cómo crees?- respondió mientras te señalaba algo al otro lado del campo con sus labios, al voltearte te topaste con la pequeña sorpresa de que estaban Miley, Zoe y Camilla sentadas muy tranquilas, entonces comenzaste a atar cabos, Nick no se había sorprendido en nada con lo que le planteaste, sino que solo te le adelantaste, el ya sabía que hoy jugarían beisbol y solo buscaría la manera de decírtelo, de repente una de las tres se levanto, cuando atinaste la mirada era Miley viniendo hacia el lugar en donde estaban ustedes -¿ahora que querrá esta? -dijo Danielle entre dientes, mientras soltaba a Kevin (hijo) en el corral que tenía a su lado, tu acomodaste a Sofía a su lado, pudiste ver como Nick se detuvo en medio del campo sin quitarte la mirada de encima esperando a ver qué sucedía -hola -dijo en tono seco Miley al estar lo suficientemente cerca de ustedes.

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 bueno hubo dudas hacerca de quien es  Miguel bueno todas -.-' segun yo estaba bien en claro que es un amigo de (tu nombre) estudiaron juntos Administracion se supone que tu no ejerciste la carrera pero el si pero 8tu nombre) solo lo ve como un amigo... veamos si miguel te ve solo como una amiga

Peace and Love (yn)

 

atte:

KaryWilliams

Mi Amigo Sexual (Nick & Tu) Capitulo19

sus labios estaban fríos producto del agua que había bajado a beber pero conservaban ese sabor dulzón que te volvía loca, los pego con más fuerza a los tuyos, ahora su lengua se abría paso entre ellos, sentiste su mano firme en tu cintura, ahora estabas comenzando a calentarte, tus manos recorrían ahora su espalda desnuda, lo deseabas demasiado, lo necesitabas dentro de ti, decidiste acelerar las cosas al cabo de unos minutos, te separaste un poco para poder soltarte la trenza de la pijama pero sentiste como su cuerpo se tenso -¿Qué pasa amor?- le preguntaste sin separar tus labios de su cuello -es que esta la bebe y me da un poco de vergüenza- te separaste aun mas para verle la cara, estaba ruborizado -no creo que le importe- respondiste, estabas demasiado desesperada, lo necesitabas, tus labios retomaron su labor en el pecho y cuello de Nick -no puedo amor- dijo luego -hay Nick dime que no estás hablando enserio- te jalo a la cama sentándote en sus piernas, mientras te abrazaba - ya no me deseas es eso ¿verdad?- inmediatamente te sentiste estúpida por preguntar eso, ya que los besos que te había dado hace segundos no expresaban eso, Nick hizo un bufido acompañado de una carcajada -no es eso amor, es solo que no puedo con la bebe aquí-
-pero no puedo sacarla Nick y por lo menos le quedan dos meses durmiendo en nuestro cuarto, no creo poder resistir tanto- volvió a reír de manera ruidosa -yo tampoco me creo capaz de resistir tanto, dime como puedo recompensarte princesa, para no sentirme tan culpable-
-te quiero a ti, es lo único que quiero- tenias tu cara escondida en su pecho por la vergüenza
-pero ya me tienes, soy tuyo, te amo con toda mi alma-
-eso ya lo sé, en ese aspecto yo también soy tuya-
-aaahhh- dijo luego entendiendo lo que querías decir, soltó una leve risita -bueno bueno, vamos a tener que resolver eso, no puedo hacerte sufrir- comentó
-necesitamos resolverlo- agregaste, te levanto el rostro y volvió a posar sus labios lentamente en los tuyos, rodeaste tus brazos en su cuello para evitar que te soltara, calentaste mas el beso, ahora eras tú quien buscaba su legua, el te pego más a su cuerpo, eran tan intensos los besos que en más de una ocasión tuviste que separarte para respirar, quitaste rápidamente los brazos de su cuello para que lo notara y te comenzaste a quitar la pijama, sus labios sin separarse de los tuyo se torcieron en una sonrisa -deja de desnudarte, por favor, me lo pones muy difícil- dijo sin separase aun, te levantaste de golpe, ahogaste tus gritos de frustración para no levantar a Sofía, rodeaste la cama y te acostaste, luego de golpe tapaste todo tu cuerpo con el edredón, de manera de que ni tu rostro se viera -no deberías ser tan malcriada- no le respondiste nada, sentiste como pego tu cuerpo al tuyo por fuera del edredón, con una mano quito la parte que te cubría el rostro - no te tapes la cara, llevo mucho tiempo sin verte dormir, mas del que hubiera deseado-
-No quiero hablar, quiero dormir- susurraste pero en un tono que hacía notar tu hostilidad, el rio en voz baja
-amor tranquila que vamos a encontrar la manera de resolver esto, encontraremos la manera de estar juntos, créeme tengo tantas ganas como tu- no podías dormir de la molestia que sentías, además estabas pendiente de escuchar a Sofía, cuando escuchaste en susurros una canción, Nick te tarareaba al oído please be mine, su voz era tan angelical que antes de que terminara la canción ya estabas profundamente dormida.

Te despertaste de golpe - ¡oh por dios!- pensaste al ver los rayos de sol colarse por la ventana, te levantaste a ver a Sofía, seguro había llorado y no la escuchaste, fuiste al baño a asearte, cuando llegaste a la cuna no estaba, un sentimiento de angustia te recorrió el cuerpo, por tu mente pasearon todas las posibles cosas que pudieron haberle sucedido, Madelene era lo único en que podías pensar ¿se había atrevido a meterse con Sofía?, tu cuerpo se volvió a estremecer, soltaste un jadeo que ahogaba las lagrimas de angustia, bajaste casi de un salto las escaleras, no había nadie en la sala ni el comedor, la concina estaba vacía, ahora si estabas preocupándote de verdad, de repente sentiste alivio cuando escuchaste voces en el jardín, saliste corriendo hacia allá y estaban Paul y Denisse con la bebe en brazos, Nick venia en dirección a ti, te lanzaste en sus brazos jadiando -¿Qué pasa amor?- estabas retomando el aliento y ahogando las lagrimas -no puedo vivir así Nick, casi muero de un infarto cuando no vi a Sofía en la cuna, la fuga de Madelene me tiene nerviosa, y hoy es solo el primer día, no puedo lidiar con la idea de volver a perderte, no tienes idea de lo mucho que sufrí- su cuerpo estaba tenso, te rodeo la cintura con un brazo y te llevo a la cocina -lamento haberte hecho sufrir, de verdad lo lamento, sería capaz de dar mi vida para borrar eso de tu lista de preocupaciones princesa- su mirada expresaba dolor y sinceridad
-amor eso no es lo que me preocupa ahora, yo confió en ti, el problema es Madelene, va a hacer cualquier cosa por acercarse a nosotros y no quiero que les haga daño a ti o a mi hija- volviste a estremecerte de solo pensarlo
-tranquila esas son simples sospechas, ya hable con Cristo no hay nada seguro hasta ahora, de hecho acabo de terminar de hablar con él- su tono era sereno
-Nick vámonos antes de la fecha para los Hamptons, por favor- le suplicaste
-voy a hacer todo lo posible por adelantar la fecha amor- te beso en la coronilla
-voy a cambiarme para saludar a tus padres- comentaste mientras te dirigías a tu cuarto
-ok amor- tenía una hermosa sonrisa en el rostro, no sabias como hacía para estar tan tranquilo, seguro estabas paranoica como de costumbre, pero como no estarlo si una criminal estaba y suelta y lo peor es que contaba con el apoyo de un hombre tan importante como tu padre, no querías hacer nada hoy, simplemente deseabas estar con Sofía, pero eso sería imposible las fiestas de los Hamptons comenzarían en tres semanas y la tuya sería la segunda por lo que debías preparar todo y además elegir todo el vestuario de los dos meses que pasarías allá, era imposible pensar en repetir un traje o coincidir con el vestuario de alguien, hasta las joyas debían ser cuidadosamente escogidas, ya tenias suficiente escándalo en tu vida, al terminar de ducharte escuchaste a Nick llamándote del otro lado de la puerta, ibas a tomar la bata para salir a su encuentro, pero una chispa de malicia prendió en tu cabeza, si él no pretendía dar su brazo a torcer ahora tenias que hacerlo cambiar de opinión, o por lo menos tentarlo y este era el momento preciso ya que sus padres cuidaban a Sofía y al hijo de Miley, saliste sin ninguna prenda del baño, solo con la toalla con la que secabas tu cabello -dime amor- tu tono de voz era neutro, no querías el notara tus intensiones, el debía ser quien callera, Nick estaba de espaldas - Amor...- se quedo boqui abierto al voltearse y ponerse frente a ti, tu ignoraste su reacción y le pasaste por un lado rozando uno de sus brazos con el costado de tu cuerpo, escuchaste un leve gemido que salió de él, al sentir el contacto con tu piel, ahogaste las ganas que tenias de reírte, te sentías triunfal, aunque solo era una mini victoria, tu no querías simplemente su deseo, lo querías a él, todo su cuerpo, sentir su sudor y respiración cerca de ti, la fuerza de sus músculos intentando complacerte, logrando complacerte, la batalla la ganarías al tenerlo desnudo junto a ti, lo veías de reojo mientras ibas de un lado al otro de la habitación buscando lo que te pondrías, Nick no te quitaba la mirada de encima, sus ojos paseaban por todo tu cuerpo -¿querías decirme algo amor?- pusiste un tono de voz inocente, él aclaro su garganta fuertemente -grgrgr..Bue bueno venia a despedirme amor- no pudiste evitar sonreír ante su reacción, aunque no te quitaba la mirada de encima, te acercaste para darle un beso, tomaste su cuello con tus manos y te aferraste fuertemente a él, Nick soltó otro gemido al sentir tus pechos desnudos pegarse a su cuerpo -me lo pones muy difícil amor, no creo poder controlarme lo suficiente- agregó sin separar sus labios de los tuyos -no es necesario que seas tan fuerte amor, yo igual te lo perdonaría, los dos podríamos lidiar con esto- respondiste, separo sus labios de los tuyos lentamente, para poder encontrar su mirada con la tuya, entrecerró los ojos mientras te miraba fijamente -eres malvada, esto es una trampa, lo estás haciendo a propósito- una sonrisa torcida se dibujaba en su rostro, te apartaste de el haciéndote la ofendida -Nick ¿me crees capaz de hacer eso?- le dijiste mientras ponías una de tus manos en tu pecho, soltó una fuerte risa -amor te entiendo, yo también me muero de ganas y te juro que te voy a recompensar, yo soy hombre (tu nombre) si para ti es difícil que queda para mi, y ahora apareces frente a mi mostrando tu hermoso cuerpo que es como una droga para mí- no quitaba su mirada de tu cuerpo -¡magnifico! Lo admito, ahora me siento culpable- volvió a reír mientras te alaba hacia su cuerpo y te daba un beso en los labios, luego recorrió tu cuello con sus labios mientras su dedo índice dibujaba la anotomía de tus labios -más pronto de lo que crees te coy a hacer mía y nada te va a salvar- comentó con esa dulce voz que te hacia estremecer, te estremeciste al sentir su aliento tibio rozar tu cuello entre los pequeños besos que te daba -ok- fue lo único que lograste decir, te dio un beso en los labios de nuevo, aprestaste tus brazos fuertemente a su cuello intentando impedir que se fuera, sentiste la fuerte excitación que tenia al pegarse contra tu vientre, ahora si estabas segura de que el sufría tanto como tú, y por lo que sentías estaba bastante excitado, Nick se separo muy fácil de tu fuerte agarre, como si se tratara de un bebe agarrándolo, lo abrazaste con más fuerza pero de nada sirvió -nos vemos mas tarde amor- te dio un beso en la coronilla y si se marcho agitando la cabeza, suspiraste fuertemente intentando bajar la calentura que tenias antes de comenzar a vestirte, te pusiste este conjunto:
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Desayunaste en el jardín con Paul y Denisse, mientras Nicholas (hijo) jugaba por todos lados y Sofía dormía en un corral a tu lado -mmm Denisse, el lunes comienza la semana de la moda de acá, si quieres puedes venir, seguro a Lorena no se le hará difícil conseguir una entrada mas- invitaste a Denisse porque querías recompensarla por toda la ayuda que te daba cuidando a Sofía además que mujer no se sentía maravillosamente bien luego de asistir a un desfile de modas y aun más si se trataba de los diseñadores mas reconocidos
-No lo sé- dijo poco convencida
-Denisse, por favor acompáñame, sería como una semana de chicas-
-Yo pienso que deberías ir, aunque me cueste una fortuna lo que compres- agregó Paul entre risas
-bueno está bien, vemos las dos-
-a no no, vamos con Daniell y Gineva, y bueno como ya aceptaste vámonos-
-¿a dónde vamos?- respondió Denisse
-Denisse tenemos que elegir la ropa de esa semana, asi que vamos-
-¿y los niños?-
-yo los cuido, crie a cuatro varones estrellas de rock, puedo con dos bebes- dijo Paul
-vez perfecto vámonos- abordaron el coche, Nick ya no te dejaba salir sola, pero estaba desbordando los limites ahora tenias un chofer y tres guardaespaldas que te seguían en otro coche, pero bueno eso es irrelevante, la tarde fue súper agotadora debían probarse veintiocho vestidos, de diseñadores diferentes, todos eran regalos, como ya explique antes eso era publicidad gratis para ellos, vestido que tu llevaras vestido que se vendía a un precio descomunal y ahora que eras una Jonas tu valor había aumentado notablemente, solo debían elegir siete para cada una, -como si fuera sencillo- pensaste, aunque algunos eran horrible la mayoría no lo eran y como elegir los que llevarías, es demasiado complicado, luego de pasar horas analizando todos los aspectos de cada vestido tu y Denisse eligieron los que querían, se le notaba que necesitaba actividad femenina y no debe ser para menos porque estar con tantos hombres no debe ser normal, bueno, luego se reunieron con Gineva y Danielle para cenar, las dos estaban sorprendida, ni siquiera habían pensado en que ponerse para los eventos y estaban locas por no hacerlo, todo el mundo te observa, más que a ver diseños vas a exhibirte, les explicaste, las dos se quedaban boqui abiertas y en más de una ocasión Gineva ponía cara de pánico -tranquilas voy a hablar con Lorena a ver qué soluciona- las dos te abrazaron inmediatamente lo cual hizo que explotara un taque de risas entre todas -voy al baño- dijiste luego mientras te levantabas de la mesa -¿quieres que te acompañe?- pregunto Danielle -no tranquila, es rápido- fuiste directo al baño, lo único que harías seria retocarte el maquillaje, te encontrabas frente al espejo con el lápiz labial en mano, cuando viste reflejada en el vidrio la persona que te hacia tener pesadillas

ahí estaba ella con una gran sonrisa dirigiéndose hacia la puerta, sentiste como crujía el seguro, no podías reaccionar tu cuerpo estaba completamente paralizado, su sonrisa era tan colosal como la tuya, grande y blanca con unos dientes hermosos, los mismos labios provocativos, ahora se parecían aun mas gracias al corte de cabello que te habías hecho, sin embargo ella seguía mas demacrada, as golpeada por la vida que tú, no le quitabas la mirada de encima ella iba de un lado al otro del baño, parcia que pensaba lo que estaba por decirte, su cabeza iba de un lado al otro, apretaste con fuerte el lápiz y te volteaste, para verla de frente, intentando esconder tus manos temblorosas que delataban el miedo que recorría tu cuerpo en ese momento, las dos permanecieron calladas por los dos minutos más largos de tu vida -me decepcionaste mucho, (tu apodo de infancia)- dijo luego entre risas amargas
-¡ja! No has cambiado nada, sigues descarada- soltaste un fuerte bufido, tan fuerte que te tomo un momento recuperar el aire
-cállate, yo soy la que va hablar ¿Cómo lograste perdonarlo después de lo que hizo? ¿Sabes que casi te pega? Aunque pensándolo bien Cristo y yo hemos debido dejar que te partiera la cara, a ver si aprendías - sus palabras eran gesticuladas en tono sarcástico, pero esas navajas afiladas que te lanzo camuflajeadas en palabras alcanzaron su objetivo, sentiste arder dentro de pecho el borde de ese gran agujero que había permanecido sellado desde que volviste con Nick, no pudiste evitar estremecerte -las cosas no sucedieron así- refutaste casi en susurro -por dios, que ingenua eres, se verdad creíste todo lo que te dijo, eres más estúpida de lo creía-
-sabes algo, si soy estúpida, pero tengo todo lo que tú quieres y nunca vas a poder tener, familia y dinero- su mandíbula se puso tensa y lograste ver como se cerraron fuertemente sus puños al oír lo que cavabas de decirle -bueno vamos al grano- dijo luego de que se tranquilizo -tienes poco pero muy poco tiempo para cumplir ciertas demandas que tengo sino tu familia va a pagar y créeme poco me importa la mocosa y el papacito que viven contigo, no dudaría en hacerles cualquier cosa que te lastimara directamente- Ahora parecía mucho más tranquila su mano recorría el mueble que sostenía el lavado a tu lado, tu solo la veías de reojo -no voy a caer en tu trampa - le dijiste enfrentando su mirada con la tuya, ahora te estaba molestando cada una de sus palabras, tomo rápida y fuertemente tu cabello con sus manos, no pudiste evitar pegar un grito de dolor - escucha claramente hermanita, no estoy para juegos, tengo suficiente gente como para cavar con toda tu familia en menos de cinco minutos, así que vamos a hacer las cosas a mi modo para que estemos tranquilas las dos- tenia tu rostro casi rosando el suyo, aun no te soltaba el cabello -¿Qué es lo que quieres?- le preguntaste -no te lo voy a decir todavía, lo único es que te vayas enterando de que por más vigilancia que tengas no te vas a librar de mí y me voy des cobrar por haberme denunciado con la policía-
-¿Qué te asegura que no te voy a denunciar al salir de aquí?- aprestaste los dientes al sentir que te alaba mas fuerte el cabello - bueno el hecho de que se que en la casa de Nick están tu hija con el otro mocoso y el pobre abuelito, sería una lástima que les pasara algo- te soltó de repente al sentir un golpe desesperado en la puerta - ¿(tu nombre) estas ahí?- preguntaba Gineva al otro lado de la puerta, ahora si magnifico, no podías poner en peligro a ella también, -si tranquila ya salgo, espera en la mesa- le respondiste tratando de que tu tono de voz no te delatara -¿estás segura?- insistió dudosa -si tranquila- Madelene pego su oreja a la puerta para intentar oír sus pasos, te miraba fijamente a la cara -ya me voy, espero te portes bien hermanita, seguro vas a tener noticias de mi pronto, no se te olvide lo que te dije- salió inmediatamente por la puerta, -ahhh- fue lo único que logro salir de tu garganta junto a todo el aire que guardaban tus pulmones en este momento, las piernas te fallaron y te sostuviste de mueble del lavamanos sin muchos resultados, ya que no evito que fueras a parar al suelo, las manos te temblaban totalmente fuera de control, tus labios estaban fríos y ahora sentías una punzada de dolor en la nuca producto de los jalones de pelo que te había dado Madelene, ya tu cuerpo comenzó a reaccionar ante la sorpresa que había vivido y solos salieron de sollozos que no te dejaban respirar, lograste ver de reojo que alguien entro al baño intentaste levantarte pero de nuevo las piernas te fallaron -tranquila, ya todo paso- dijo una voz masculina pero reconocida, cuando alzaste la vista reconociste el rostro -¡Miguel!- dijiste con alivio mientras te abalanzabas en sus brazos -¡oh Miguel!- era lo único que podías decir entre los jadeos -¿Qué fue lo que paso? ¿Qué te hizo?- su tono de voz expresaba angustia -sácame de aquí-

 

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